C ómo está la situación actual en el país que los pandilleros no necesitan enfrentarse a tiros con sus bandas rivales para iniciar balaceras.
Y es que un confuso incidente se registró la noche del pasado jueves cuando un grupo de jóvenes, que se presume estaban bajo los efectos de las drogas, bajaron del edificio donde estaban y empezaron a detonar sus armas sin razón.
Los sujetos no les interesó que en el lugar habían menores divirtiéndose e iniciaron la balacera.
A las 7:00 p.m. los tres menores de edad emocionados jugaban fútbol en el edificio Salomón No. 2 de San Miguel cuando fueron sorprendidos por el tiroteo que los dejó en jaque.
Los tres jóvenes de 8, 13 y 16 años no supieron qué hacer para salvar sus vidas y se resguardaron como pudieron, pero las balas los alcanzaron. Por fortuna, las lesiones fueron superficiales. A los tres menores los trasladaron al Hospital del Niño donde se les dio de alta ayer.
Al poco tiempo de que los ánimos se caldearon por esta balacera, moradores y familiares de los niños salieron a las calles a socorrerlos, y a escasos minutos se originó un nuevo tiroteo.
Tampoco se sabe las causas de este hecho, lo cierto es que los mismos pandilleros lanzaron detonaciones en el parque cercano a la sub estación de San Miguel.
La balacera fue tan cerca de la estación policial que por poco los disparos van a parar dentro de esta. Hasta la virgen de Fátima que yace frente al comedor de la estación fue impactada.
Las balas resquebrajaron la estructura de cerámica de la santa.
Preocupación. Los moradores de San Miguel se encuentran sumidos en una profunda incertidumbre pues las balaceras en este sector son cosa de todos los días.
Los familiares de los menores heridos manifestaron que aunque la estación policial está cerca no se sienten seguros, pues los policias llegan tarde a los hechos delictivos.
Las luchas territoriales y el consumo de drogas son la tónica en este barrio que impiden que los menores sanos tengan momentos de esparcimiento pues temen ser baleados.
Sectores como Curundú, El Chorrillo, San Felipe han sido escenarios donde menores han resultado heridos y hasta muertos por los constantes tiroteos que se registran.
Juan Bautista Lastra de 11 años y Kevin Ovalle de 8, fueron víctimas de tiroteos el año pasado.