Casi una treintena de "víctimas fatales" cayeron a consecuencia de explosivos no detonados en los Polígonos Emperador, Piña y Balboa Oeste, según se desprende de un proyecto del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (ICGES), referente a la evaluación de riesgo a la salud de las comunidades aledañas a los campos de tiro.
De acuerdo al proyecto, (contenido en la reciente memoria del Ministerio de RREE) coordinado por Ligia Castro, del Ministerio de Salud, de todas las armas utilizadas en los polígonos de tiro y áreas de bombardeo desde antes de la Segunda Guerra Mundial, pocas son tan duraderas y letales para las personas y el ambiente, como los explosivos no detonados.
"Se sabe que de todos los explosivos utilizados en entrenamiento el 10% no explota, por diversas causas", señala Castro en el informe donde asegura también que en Panamá, donde existen problemas para garantizar medicamentos simples o sedantes, por no decir prótesis, la situación es grave "pues actualmente existen 27 víctimas fatales".
Estados Unidos ha considerado como un "mito" el que se mencione que "muchos panameños han muerto en los polígonos", y en sus informes ha señalado que "siete ciudadanos panameños han muerto a causa de munición sin detonar en los polígonos Emperador y Piña, desde 1984", por estar recogiendo "chatarra ilegalmente".
De acuerdo al proyecto del Gorgas, el 14% de la superficie total de los polígonos de tiro y áreas de bombardeo de Piña, Balboa Oeste y Emperador, puede ser considerado como un área de riesgo de mediano a alto para las personas en estos terrenos con fines de recreo, mientras que se estima en 56 mil la cifra de habitantes en las comunidades aledañas expuestas al riesgo.
El proyecto menciona también las municiones químicas cuando cita que el Centro de Pruebas Tropicales del Ejército de EU probó en los polígonos de tiro y áreas de bombardeo de Emperador, Piña y Balboa Oeste explosivos que contenían sustancias químicas según el informe titulado "República de Probeta: Pruebas de Armas Químicas en Panamá".
Esta especie también ha sido considerada reiteradamente por las autoridades del Ejército de Estados Unidos como un "mito", pues de acuerdo a su versión "las Fuerzas Militares de los Estados Unidos no han utilizado ninguna munición química peligrosa en los polígonos de Emperador, Balboa Oeste o Piña".
Según el proyecto del Gorgas, la población en riesgo por las actividades militares realizadas en los polígonos de tiro (1998-2015) se resumen en cinco corregimientos, a saber, Ancón, Arraiján, Colón, Cristóbal y Chimán, y en sus respectivos poblados que totalizan 12. Se estima que para el año 2015 habrán 80 mil personas en las comunidades aledañas expuestas al riesgo.