El internacionalista Julio Berrío advirtió ayer que el gobierno panameño debe exigir a través de las vías diplomáticas que los Estados Unidos pague a los comerciantes y víctimas de los caídos de la invasión del 20 de diciembre de 1989, los daños ocasionados por esta acción militar.
Puntualizó que el gobierno norteamericano tiene la responsabilidad de resarcir estos daños, tal como lo establece el Tratado de 1908 sobre las Reparaciones Civiles ocasionadas por daños de un Estado a otro.
Argumentó que ni el pasado gobierno ni el actual han actuado enérgicamente para exigir el pago de estos daños a los afectados por la invasión de 1989.
Calificó la indemnización otorgada por los Estados Unidos a los familiares de los caídos como "ínfima y ridícula" porque no llena realmente la suma de los bienes afectados, ni tampoco ayudará a recuperar las vidas perdidas.
En tanto, el vicepresidente de la Asociación de Comerciantes de El Chorrillo, Sócrates Tuñón, manifestó que al iniciarse la deliberación de la Organización de Estados Americanos (OEA) esperan que el gobierno norteamericano sea obligado a pagar los daños ocasionados a los chorrilleros.
Explicó que más de cien millones de dólares debe pagar los Estados Unidos en concepto de pérdidas a los comerciantes de El Chorrillo y a los familiares de las víctimas de los caídos.
Recalcó que es lamentable la actitud asumida por las autoridades nacionales, quienes no le han dado la cara a los afectados por la invasión norteamericana, contrariamente violan los tratados canaleros con la negociación del Centro Multilateral Antidrogas (CMA).
En los próximos días, la OEA tendrá que deliberar nuevamente sobre la solicitud de los comerciantes panameños de recibir una indemnización por parte del gobierno norteamericano por los daños de la invasión.