Noris Kennedy y Zoilo Pinto forman un matrimonio protestante que ha tenido que soportar el infortunio.
Como si se tratara de una escena del Apocalipsis, ellos despertaron en medio de un voraz incendio que consumió siete casas y nueve quedaron parcialmente afectadas, dando como resultado 39 familias damnificadas.
Tampoco escucho ni veo esfuerzos para que el resto de los discapacitados nos sintamos confiados en que hay una luz al final del tunel. Después de un año de creada, no veo la actitud ni el interés para resolver rápidamente problemas de fácil solución por parte de las autoridades de la oficina adscrita a la Presidencia para estos menesteres. De nuestros discapacitados, los de mejor suerte, tenemos cómo atenuar nuestros obstáculos; pero ¿quién vela y ayuda a la mayoría que no tiene esos paliativos?