El relleno construido a un lado de la desembocadura del río Matasnillo no pudo ser el causante de las severas inundaciones que afectaron diversos puntos de la ciudad capital, afirmaron el director del Sistema Nacional de Protección (SINAPROC), Arturo Alvarado, y el administrador de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Ricardo Anguizola.
Alvarado estimó que las inundaciones fueron producto de la combinación de una fuerte precipitación sobre la ciudad capital y en las afueras y una marea en ascenso de 15 pies.
Consideró como prematuro y poco responsable asegurar que el relleno que se construyó a la salida del Matasnillo haya influido en las inundaciones y estimó que quienes se oponen a esta construcción, deben presentar un estudio hidráulico que determine que la misma causó la inundación.
Agregó que si este relleno estuviese afectando las fluctuaciones de las mareas, ya hubiera desaparecido por la misma fuerza de las olas, porque no está compactado.
Consideró que quienes opinen al respecto, deben ser más técnicos o tener conocimiento en la materia.
Negó que sea la primera vez que se produce una inundación de esa magnitud, pues hace unos ocho años se produjo una parecida.
Por su parte, el administrador de la ANAM, Ricardo Anguizola, apoyó la posición de Alvarado y aseguró que el relleno nada tiene que ver con la inundación.
Eso no tiene ninguna relación de causa y efecto con las inundaciones que se han dado, sentenció el funcionario.
La gran cantidad de construcciones y edificios cercanos al Matasnillo figuran entre las razones que pudieran explicar la inundación de gran parte de las avenidas de la ciudad capital.
Según Federico Béquer, director Nacional de Mantenimiento del Ministerio de Obras Públicas (MOP), a pesar que el cauce del río estuvo funcionando con normalidad, el desarrollo de la pavimentación de los lugares cercanos al Matasnillo produjo menos absorción del suelo, ocasionando mayores corrientes de agua hacia el río.
Esto significa que el Matasnillo no tuvo la capacidad suficiente para desalojar hacia el mar la gran cantidad de agua que cayó, dejando fuera de responsabilidad al relleno de la Avenida Balboa, pues este se encuentra a un costado de la salida de las aguas.
"El río Matasnillo funcionó normal, no es esa la razón de las inundaciones, ya que tiene un desagüe más amplio y con toda la amplitud para desarrollar su corriente sin que sea restringida la salida de las aguas por el relleno", dijo Béquer.
Incluso consideró que le crea velocidad para que las aguas salgan más lejos, pues todo el cauce del río está pavimentado, tanto suelo como paredes, y no requiere dragado.
Dijo que el MOP no tiene la capacidad de regular las construcciones cercanas al río, aunado a que la ciudad está completamente pavimentada, lo que ocasiona mayor cantidad de agua hacia este afluente cuando llueve.
En tanto, el director de SINAPROC, Arturo Alvarado, dijo que más que un estudio ecológico debe existir uno de tránsito.
Reiteró que la inundación fue producto del fuerte aguacero no solamente en la ciudad capital, sino también en las cordilleras donde nacen los ríos, sumado a una marea en ascenso hasta llegar a 15 pies de altura.
"Me gustaría pedir a los ecologistas que vayan al corredor Sur donde se están eliminando las reservas de manglares, causando inundaciones en Ciudad Radial y otros lugares, pero ahí los ecologistas no dicen nada", argumentó Alvarado.
No obstante, aclaró que sería muy irresponsable descartar totalmente que el relleno de la Avenida Balboa haya causado las inundaciones, pero también existen otros factores que podrían haber provocado la inundación.