Washington.- El presidente George W. Bush insiste que la deserción de un senador republicano que entregó el control de la Cámara Alta a los demócratas no modificará su agenda ni a nivel doméstico ni a nivel internacional.
La pregunta es cuál es el impacto de este cambio sobre su política para América Latina.
Una consecuencia inmediata del cataclismo político que produjo la renuncia del senador Jim Jeffords al Partido Republicano es que ha puesto en duda dos nombramientos claves para la conducción de la política latinoamericana del departamento de Estado: el de Otto Juan Reich para el cargo de secretario adjunto de Estado para Asuntos Hemisféricos, y Ralph Noriega para embajador ante la Organización de los Estados Americanos (OEA).
Asimismo, el repentino cambio del panorama político pone en cuestión si Bush podrá cumplir con su promesa de darle prioridad para obtener el "fast track", la autoridad que necesita para negociar acuerdos comerciales necesarios para la creación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Ni bien los jefes de Estado acordaron completar las negociaciones antes del 1 de enero de 2005, Bush envió el pedido a Trent Lott, el líder de la hasta ahora mayoría republicana en el Senado, quien había decidido comenzar el debate en septiembre.
Sin embargo, con el terremoto que acaba de tener lugar y con el senador demócrata Tom Daschle en el timón del Senado, las posibilidades de que el "fast track" figure en la agenda legislativa de este año se reducen sustancialmente. Y si no se incluye el tema este año, difícilmente será incluido en el 2002, que es un año electoral y en el que ninguno de los dos partidos estará dispuesto a tratar un tema que tiene además tantos enemigos en el seno de ambos partidos.
"Esto retrasa toda la agenda, no sólo lo de fast track", explicó a una fuente legislativa republicana a El Panamá América.
EXPECTATIVA
Por cierto, entre los cambios posiblemente más dramáticos, está el del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, donde Jesse Helms cederá el sitio a Joseph Biden
Biden está a favor del multilateralismo, de la cooperación con los aliados europeos, del libre comercio, del respeto de los acuerdos de Kyoto de protección del medio ambiente y en contra de la defensa nacional antimisiles.
Una fuente de la oficina de Biden confirmó que con la partida de Helms se reducen a cero las posibilidades de que el cubano-americano Otto Reich sea confirmado para reemplazar al secretario adjunto de Estado, Peter Romero, que pasa al retiro la próxima semana. Durante la guerra que tuvo lugar en América Central en la década del 80, Otto Reich formó parte del equipo de Oliver North y presidió uno de los programas encubiertos para generar apoyo en Estados Unidos en favor de los contras.
Asimismo, la embajada ante la OEA que le había sido prometida a Roger Noriega, el asesor de Helms para América Latina, ahora está también sujeta a negociación.
Ambos se han destacado por su militancia anti-castrista y sus ideas conservadoras, cuya confirmación por el Senado estaba garantizada mientras el influyente Helms permaneciera a la cabeza de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.