Berlín. Circula una carta exponiendo la renuncia de Mary Ann Wright, una alta funcionaria del departamento de Estado que prestó servicios en la embajada en Panamá durante la invasión de 1989.
"Esta es la única vez en mis muchos años de servir a mi gobierno que siento que no puedo representar la política de los Estados Unidos", afirma en una carta dirigida al secretario de Estado, Colin Powell.
"Estoy en desacuerdo con la política del gobierno en Irak, en el conflicto israelo-palestino, Corea del Norte y la supresión de los derechos civiles en los propios Estados Unidos. Me temo de que la política del gobierno está convirtiendo al mundo en un lugar más peligroso", señala.
Recordando que el propio Powell la instaló como encargada de negocios en la embajada en Kabul en enero del año pasado, la funcionaria dice que lamenta tener que abandonar el cargo por razones de conciencia.
"Durante 26 años estuve en las reservas del ejército de Estados Unidos, donde participé en los proyectos de reconstrucción civil después de las operaciones militares en Grenada, Panamá y Somalia con el rango de coronel".
Uno de los argumentos que la veterana diplomática esgrime contra la intervención en Irak sin la autorización del Consejo de Seguridad de ONU, es que socava el sistema de derecho internacional además de abrir serias brechas con el mundo islámico.
"Estoy convencida de que la probable respuesta de muchos árabes de la región, así como de los musulmanes del mundo resultará en acciones extraordinariamente peligrosas ", advierte.