El nivel de reincidencia en los privados de libertad que permanecen en las cárceles panameñas es de un 37%.
Esa cifra totaliza 4, 255 detenidos que han delinquido en diversas ocasiones de más de 11 mil que permanecen en las cárceles.
Para la Defensoría del Pueblo este es preocupante y sostiene la importancia de establecer programas de rehabilitación.
Los datos surgen del último Censo Psicosocial de la Defensoría en un período de dos meses del 2006, a 1, 288 internos e internas en 24 centros penitenciarios del país.
En la actividad se detectó que los reos no están recibiendo adecuadamente información de sus procesos durante visitas judiciales.
Un 56% de los encuestados afirma que las autoridades de los penales no brindan apoyo a las visitas judiciales.
La Defensoría recalcó en este informe que en mayo de 2003, por iniciativa del presidente de la Corte Suprema de Justicia, se logró la firma de un Memorando de Entendimiento, que procuraba abordar la mora judicial, el respeto a la asistencia legal y al debido proceso.
En cuanto al hacinamiento, las cifras indican que un 31% de los censados duerme en el piso y el 23% en hamacas. Mientras, el 65% considera el asunto de las aguas servidas un gran problema.
Testimonios de los internos reafirman las malas condiciones en cuanto a servicios médicos, alimentación, situación jurídica y vulneración de derechos humanos.
Las unidades policiales son las primeras en llegar a la escena del delito, por lo que deben acordonar el lugar.