Muchas personas pueden decir que han transitado las Esclusas de Gatún camino a tierras distantes, pero pocas pueden decir que han vivido ahí. Katherine Medlinger, quien ahora tiene 90 años, nació y vivió en el poblado de Gorgona, donde hoy se yerguen las Esclusas de Gatún.
Durante la época del descubrimiento de oro en California, Gorgona fue un poblado con mucha actividad comercial. En este poblado se encontraba una estación de ferrocarril transístmico. Gorgona siguió creciendo y cobrando importancia en el Istmo, y tuvo una época próspera durante la construcción del canal por parte de los franceses.
Luego del fracaso francés, la economía de Gorgona se recuperó con la llegada de los estadounidenses que acometieron la obra del Canal de Panamá. Sin embargo, los ingenieros necesitaban formar un lago artificial, el cual se creó inundando Gorgona y otros poblados, lo que ocurrió a fines de 1913. El entonces presidente de Panamá, Belisario Porras, otorgó tierras y herramientas de trabajo a los habitantes de esa población para que reiniciaran sus vidas. Así nació la nueva ubicación de Gorgona, cerca de las playas del Pacífico en el sector oeste de Panamá.
"Nací en Gorgona cuando aún era parte de Panamá. Yo caminaba por la parte de abajo del Canal. Luego el poblado de Gorgona fue cedido en 1913 por el Presidente Porras", recordó Katherine. Agregó: "Mi abuelo me tenía en sus brazos cuando volaron la última represa que contenía el agua. Vi esta gran explosión y regresando en el tren hacia Balboa, vimos una canoa pasar por las primeras aguas que cruzaron el Canal". Katherine relató que tenía 5 años cuando presenció este momento histórico.
Su padre, Theodore Sundquist, nacido en St. Petersburg, Rusia, llegó a Panamá, vía Nueva York, para trabajar como herrero para el Canal. Su abuelo materno, Stephen Calvit, llegó al día siguiente, proveniente de Texas. Su padre y su abuelo materno trabajaron en el mismo departamento y de esta forma se conocieron los padres de Katherine. De esta unión, entre Theodore Sundquist y Mame Calvit, nacieron Katherine y Connie.
Katherine aún recuerda anécdotas de la época de la construcción y de las explosiones en el Corte Culebra. Hoy en día, Katherine administra su empresa y realiza donaciones a la comunidad panameña. "yo amo Panamá. Es uno de los países más hermosos que he visto. Es un paraíso", señaló. Panameña de nacimiento y corazón, Katherine viste orgullosamente todos los días reproducciones de la pollera.