Un grupo de residentes de la población de Paya se resisten a retornar a sus viviendas ante el temor que se puedan producir nuevas incursiones de los grupos paramilitares y han decidido trasladarse hacia Ipetí por motivos de seguridad.
En tanto el director de la Policía Nacional, Carlos Barés, anunció que mañana se realizará un operativo para trasladar hacia Paya al resto de sus residentes que aún se encuentran en la población de Boca de Cupe, a donde viajaron tras el ataque perpetrado el pasado 18 de enero.
Barés dijo que la Policía se comprometió con los residentes de Paya a trasladarlos en helicóptero hacia esa población, para reanudar sus actividades de siembra y que las unidades policiales de frontera garantizarán la seguridad en la región.
El jefe de la Policía informó que algunos residentes de Paya han regresado a esa población de forma voluntaria y por sus propios medios, para desarrollar sus labores cotidianas e intentar rescatar sus sembrados.
Por su parte, Fernando Martínez explicó que cerca de 85 residentes de esa población ha decidido no retornar durante el operativo que realizará mañana la Policía y que permanecerán por varios años en el poblado de Ipetí.
Dijo que aún en Boca de Cupe existen un total de 90 personas de los cuales 19 son hombres, 14 mujeres y 28 niños. También detalló que hasta ahora 57 personas han viajado por sus propios medios hacia Paya.
Señaló que aún existe mucho temor entre los moradores, pero que poco a poco han vuelto a sus actividades de pesca, caza y agricultura de subsistencia. Reiteró que es necesario mantener la presencia policial en la región para evitar las incursiones de los paramilitares.
El pasado 18 de enero miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) incursionaron en Paya, asesinaron cuatro Sáhilas y e incendiaron varios ranchos en la población Pucuro.