Miles de personas de diferentes comunidades de la provincia de Bocas del Toro quedaron aisladas, luego de las crecidas de los ríos San San en Changuinola y Guarumo, en Chiriquí Grande, y que arrasaron por completo con puentes y árboles.
Para trasladarse a otras comunidades, los residentes deben pasar nadando o por encima de los árboles derribados por las fuertes corrientes.
Nilka Vargas, moradora del lugar, dijo que le preocupa la seguridad de sus hijos, pues el lunes próximo se inician las clases y cientos de niños y jóvenes tendrán que arriesgarse para cruzar el río.
Las autoridades del Ministerio de Obras Públicas (MOP) intentaban cambiar nuevamente el cauce hacia su antiguo paso, para que las personas puedan cruzar y utilizar el zarzo que existe en el lugar.