Nuestra Señora del Rosario en cifras
- 12 mil personas es el estimado de la población parroquial del área en Torrijos Carter.
- 56 personas componen el equipo de laicos que lo ayudan en la gerencia de los diferentes proyectos.
En la parroquia Nuestra Señora del Rosario, en Torrijos Carter, distrito de San Miguelito, caminan en la esperanza y en la construcción de la civilización del amor, atendiendo sus necesidades y explotando las capacidades de la gente.
No solo hay servicios religiosos o catequesis. Se desarrolla una obra evangelizadora con programas creados y dirigidos por los miembros. Consejería matrimonial, bailes, deportes y aeróbicos para niños y la tercera edad.
Es una iglesia en la que sus miembros gerencian los proyectos. Así es el programa evangelizador, con participación comunitaria, guiado por el padre Eusebio Muñoz, que en dos años de trabajo con su equipo han edificado el crecimiento espiritual, físico y material de la iglesia, al punto que se ha quedado chica.
De un salón ahora hay seis, insuficientes para los nuevos proyectos, entre ellos el salón de estudio dirigido para ayudar a los niños en sus tareas, pues sus padres salen de madrugada y no tienen quién los ayude en sus deberes.
Muñoz busca alternativas para un salón de tecnología, en donde el joven pueda crear música, videos con un instructor guía y explotar su creatividad y vena artística.
Compartió que la parroquia está incursionando en la pastoral en medios de comunicación, en la que están formando a reporteros en las técnicas para hacer noticias, elaborar un boletín y compartirlas con el semanario de la Iglesia católica, Panorama Católico; grabar videos hasta hacer cortometrajes de historias en donde sean los protagonistas.
Pero su anhelo es convertir esta parroquia en una basílica o un santuario de peregrinación mariano, que generaría peregrinaciones y surgirían alrededor pequeñas cafeterías, ventas de artesanías, artículos religiosos y cambiaría la fisonomía del templo.
"Le daría una nueva visión, un nuevo impulso a la gente", a la que entrenaría para que se conviertan en pequeños empresarios. Esa es una proyección, le pedimos a Dios para conseguir lo necesario", aseguró.
Su visión de primer mundo lo ha llevado a involucrar a los creyentes en grandes proyectos, porque considera que Torrijos Carter está en el primer mundo y solo hay que purificar, valorar el potencial de la gente, hacer cosas bellas, un trabajo que no se ha hecho y ese es el proyecto: "Una iglesia que camina en la esperanza, en la construcción de la civilización del amor".