La Dirección General de Salud Pública suspenderá permanentemente la idoneidad profesional a los médicos y odontólogos que expidan certificados de incapacidad fraudulentos, según advirtió ayer la jefa de ese despacho, Elda Velarde. Explicó que el Decreto Ejecutivo 210 del 7 de septiembre de 2001 establece faltas "leves", "graves" y "gravísimas" para los doctores que despachen las incapacidades de manera irregular, las cuales -aseguró- serán sancionadas una vez se compruebe este hecho fraudulento.
Las declaraciones de Velarde surgieron cuando se le preguntó sobre las irregularidades cometidas en la Clínica de Urgencias Veracruz, propiedad de la doctora Iluzka Moscoso R., quien también es directora médico del Centro de Salud de Veracruz.
De acuerdo con el decreto firmado por la presidenta Mireya Moscoso y el ministro de Salud, Fernando Gracia, "la Dirección General de Salud Pública tiene la obligación de investigar las denuncias de certificados falsos o injustificados".
El Decreto Ejecutivo también determina que las "faltas leves" son aquellas en que hay descuido o negligencia en el cumplimiento de los requisitos formales para emitir una incapacidad, como imprecisiones en la historia clínica, la fecha y hora del certificado, y son objeto de multas que van entre 50 y 100 dólares.
En tanto que las "faltas graves" son las que implican el despacho de un certificado de incapacidad con intención dolosa de lucro, engaño o simulación, o la inexistencia del expediente con la historia clínica del paciente y pueden ser sancionadas con multas entre 500 y mil dólares, además de la suspensión de la idoneidad profesional durante seis meses, en cada caso.
Mientras que las "faltas gravísimas" consisten en la reincidencia de las "faltas graves" y son sancionadas con la "suspensión permanente de la idoneidad profesional y la prohibición definitiva para el ejercicio profesional como médico u odontólogo".
Cabe señalar que