Ministros del gobierno ecuatoriano dijeron anoche que el presidente Jamil Mahuad no renunciará y que se encuentra protegido en un recinto militar en Quito, luego que dejó la sede del palacio presidencial ante una sublevación indígena y de grupos militares.
"Se encuentra en un recinto militar", dijo el canciller Benjamin Ortiz en una entrevista radial, tras señalar que Mahuad se encuentra "bien" de salud y acompañado de algunos de sus ministros.
Agregó que Mahuad, un abogado de 50 años graduado en Harvard, "no renunciará" al mandato que acaba en enero del 2003 y aclaró que el presidente tampoco piensa abandonar el país, pese a rumores de que viajaría a Chile o Perú para buscar refugio.
"El presidente no ha renunciado a su cargo, no ha abandonado el cargo. Se retiró del palacio por motivos de seguridad", dijo por su lado el ministro de Gobierno, Vladimiro Alvarez.
Miles de indígenas, apoyados por algunos militares, se sublevaron ayer, tomaron por la fuerza la sede del Congreso y autoproclamaron un gobierno de "salvación nacional", desconociendo la gestión de 17 meses de Mahuad.
Los militares nombraron una Junta de Salvación Nacional presidida por el coronel Lucio Gutiérrez.
El movimiento empezó por la mañana con el copamiento del Parlamento por los nativos, que en la noche avanzaban hacia la Presidencia, tras una jornada en la cual se registraron actos de vandalismo, dos muertos y numerosos heridos en las principales ciudades del país.
CONDENA INTERNACIONAL
En Washington, la Organización de los Estados Americanos condenó la sublevación indígena y manifestó su pleno respaldo a Mahuad.
El Consejo Permanente de la OEA resolvió "condenar firmemente este atentado contra el orden democrático legítimamente constituido".
Mientras miles de indígenas ocupaban anoche la plaza que circunda el palacio presidencial sin mediar enfrentamientos, la cúpula militar se reunía para intentar hallar fórmulas de salida a la crisis.
"Vamos a salir adelante por un nuevo Ecuador. Estamos conversando", dijo el coronel Jorge Brito, uno de los militares que apoya la sublevación, al hacer un alto en la reunión.
Una encuesta de la firma privada Cedatos reveló que 90 por ciento de los ecuatorianos creen que Mahuad no cuenta con el respaldo popular para seguir en el poder.
En medio de la confusión que vive el país, jefes de varias unidades militares del país declaraban en varios medios de comunicación su rechazo a la sublevación.
INDIGENAS CANTAN VICTORIA
"La batalla está ganada. Hay una desesperación de ir a tomar la presidencia, no pasarán dos horas, pero sí vamos a ir a la presidencia de la República", dijo Antonio Vargas, jefe de la Confederación de Nacionalidades Indígenas, organismo que impulsa la sublevación con el apoyo de un grupo de militares.
Mahuad, quien asumió el poder en agosto de 1998, había dicho minutos antes que si los movimientos sublevados querían el poder, tendrían que tomarlo "por la fuerza".
La última vez que Ecuador vio la salida forzada de un mandatario fue en febrero de 1997, cuando el Congreso destituyó al entonces presidente Abdalá Bucaram bajo el cargo de "incompetencia mental" para gobernar.
Ecuador se debate en una severa crisis económica, que en 1999 trajo una inflación de 60,7 por ciento, una recesión de 7,5 por ciento, una caída de la moneda de 67 por ciento y una moratoria de la deuda externa de más de 13.000 millones de dólares.
A ello se suma un desempleo de 17 por ciento y un índice de pobreza de 62,5 por ciento de la población de 12,4 millones de ecuatorianos.
Mahuad había anunciado el 9 de enero la dolarización de la economía como vía para salir de la crisis.
El jefe de la Academia de Guerra, coronel del ejército Fausto Cobo, dijo que los militares levantados contra Mahuad han decidido que él "asuma el control de las fuerzas armadas".
Por su parte, la comunidad política ecuatoriana rechazó de plano la sublevación. "Las fuerzas armadas no pueden pedirle la renuncia al presidente", dijo Jaime Nebot, diputado y jefe del partido socialcristiano, el bloque de mayor oposición a Mahuad.
A nivel regional, varios gobiernos, como el de Estados Unidos, Brasil, Honduras, Bolivia y Perú, así como la Comunidad Andina, expresaron su rechazo a la sublevación indígena.
BUCARAM REPUDIA GOLPE
Por su parte, el depuesto presidente de Ecuador, Abdalá Bucaram, rechazó ayer el golpe de Estado protagonizado por militares en ese país sudamericano, y consideró que sólo se podrá restablecer la democracia convocando a elecciones populares en las que se permita su presencia.
"No puedo admitir que las fuerzas militares se tomen el poder de una república, cualquiera que sea, no la de Ecuador, por más que sea justa la protesta social", declaró Bucaram, en su residencia en la ciudad de Panamá, donde goza de asilo político.
"No pueden las botas ocupar los puestos de los votos", sentenció, al considerar nefasto el golpe militar contra el Gobierno de Jamil Mahuad, de quien dijo "se lo tiene bien merecido, Dios lo está castigando".
A su juicio, Mahuad ahora está transitando los momentos lúgubres, tristes, de soledad y de defensa de principios democráticos que transitó con Bucaram, con la diferencia que "a Bucaram lo querían matar y a él, le dan protección".
Para el expresidente ecuatoriano, Mahuad es el peor presidente que registra la historia de su país, porque es un producto de un gran fraude electoral.
Añadió que la caída de Mahuad se debió a la implementación de impuestos que desabastecieron el mercado de capitales, liquidaron la economía y acabó con la reserva monetaria, llevando a un estado de protección estatal a la gran banca explotadora nacional.
"La gota que derramó el vaso fue obviamente la dolarización implementada por Mahuad, que es positiva en tanto hubiera existido un plan económico, leyes antimonopolio, que consigan frenar la gran especulación financiera, que hoy, más que nunca está socavando a los pobres del Ecuador", dijo Bucaram.
Sostuvo que Ecuador, después de haber sido un gran país petrolero, camaronero, maderero, cafetalero, bananero y cacaotero, tiene su economía casi en cero, producto de una oligarquía política que ha originado un estado de incertidumbre que lo ha convertido "en la nueva Haití de América".
"Hoy desgraciadamente Ecuador está volviendo a la década del setenta, donde los intereses del pueblo son mal utilizados por sectores golpistas y armamentistas, que son nefastos para las democracias de América Latina", señaló Bucaram.
MIREYA REPUDIA GOLPE
En tanto, la presidenta Mireya Moscoso afirmó anoche que es "lamentable" la situación que se vive en Ecuador y anunció que Panamá firmará una resolución del Grupo de Río repudiando el derrocamiento de Mahuad.
Indicó que se opone a cualquier golpe a la democracia, porque su esposo Arnulfo Arias y ella vivieron 10 años en exilio por la dictadura militar que gobernó Panamá por 26 años.
Mientras que el presidente de la Asamblea Legislativa, Enrique Garrido, manifestó que el golpe de Estado en Ecuador se debe a que los indígenas de ese país están cansados de que no se les dé respuesta a sus problemas.
Sostuvo que si Mahuad no es capaz de solucionar los problemas del país debe darle paso a otra personas que sí pueda.