La ilusión al adquirir una vivienda donde se comprometen a pagarla por un período de 20 ó 30 años, en muchos casos se desvanece al presentarse una serie de problemas nunca fueron advertidos y que con el pasar del tiempo ponen en riesgo la vidas de la personas que en ella habitan.
Este es el caso de la señora Leoni Herrera y su familia, quien vive en la casa F3 de la Urbanización Linda Vista, en el distrito de San Miguelito.
Su residencia colinda con unos terrenos de la Universidad Santa María La Antigua (USMA), y desde hace más de 4 meses presenta una serie de problemas con el terreno en mención.
De la propiedad que pertenece a la USMA, se han desprendido unas grandes rocas, que han ido a parar a la terraza de la señora Herrera, e igual suerte ha corrido su vecina quien vive en la casa F4.
Estas rocas, las cuales se desprenden poco a poco sin la necesidad de ser ayudada por fuertes aguaceros, tiene preocupados a la señora Leoni y su familia.
"El Sistema Nacional de Protección Civil, acordonó el área y nos aconsejó que no utilizáramos la terraza", dijo.
Añadió que tiene su hijo durmiendo en su cuarto, toda vez que el suyo colinda con la terraza. Lleva más de cuatro meses en esta situación, ¿cuánto más, tengo que ser paciente?, se preguntó.
¿Hay que esperar que esas rocas caigan y nos sepulten para que las autoridades actúen?, se pregunta la señora Herrera.
En aquella ocasión, cuando se dieron los hechos por el mes de mayo, al lugar se presentaron funcionarios del Ministerio de Obras Públicas y el director del SINAPROC. Roberto Velásquez, quienes se encargaron de inspeccionar el área y dar las recomendaciones necesarias.
Las rocas desprendidas se encuentran en los terrenos de la USMA y para realizar cualquier trabajo se necesita la aprobación de esta universidad privada.
Herrera indicó que hace dos meses conversó con las autoridades de la universidad, sin embargo, "las cosas van a paso de tortuga".
Tratamos de conversar con el vice-rector Administrativo de la USMA, Hernán Seda, sin embargo, se encontraba de viaje.
Por el momento, la familia Herrera no duerme tranquila y siempre están pensando en lo que pudiera suceder si se vuelven a desprender las piedras.
No conciben que a cuatro meses de lo sucedido, todavía las autoridades, así como la USMA no hayan tomado las medidas necesarias para resolver su situación y la de su vecina.
Ambas casas la F3 y F4 podrían ser severamente dañadas si las rocas se vuelven a desprender.
Este año Linda Vista también fue afectada por trabajos de colocación de tuberías de alcantarillado, para solucionar las inundaciones en la barriada vecina 9 de Enero.
Al menos 18 residencias fueron afectadas por la remoción de tierra y colocación de grandes tuberías, que permitirán un flujo normal de las aguas provinientes de la 9 de Enero.
Rocas amenazan viviendas
El temor de los residentes aumenta cuando llueve, ya que el riesgo de desprendimientos es mayor.