¿Para quién escribimos?, es la pregunta que la doctora Elsie Alvarado de Ricord, Presidenta de la Academia Panameña de la Lengua, sugirió hacerse a los críticos, escritores e intelectuales participantes en el Primer Congreso Internacional de Literatura Panameña: Literatura y Nación.
El congreso que clausuró ayer sábado, luego de que en más de 50 ponencias expositores enfocaron obras, autores, tendencias literarias y fallas en el sistema producto de las cuales se da importancia a otros aspectos en detrimento de la literatura y otras artes, al punto de que en nuestro país es difícil ser escritor a tiempo completo.
En Panamá, según Ricord, muchos escritores tienen que conformarse con escribir sus obras a retazos (sacando tiempo de los quehaceres profesionales que les dan el sustento), puesto que la modernidad concibe al pueblo como un simple mercado y los lectores, la clientela que se debe asegurar en un mundo en que la producción literaria tiene que competir con bienes materiales por la preferencia del consumidor. Y en esa competencia, según puso de manifiesto, está en desventaja la poesía popular, porque tienen menos acceso a la publicidad que favorece más a los y las escritores de las urbes.
Ricord planteó la necesidad de rescatar la literatura popular que ha sido subvalorada peroauténtica, no adulterada, quizás tosca, sin adornos, y espejo de la realidad social del escritor, de sinsabores, angustias, estoicismo, tolerancia y enfoque de la vida cotidiana. Atribuyó esta omisión a fallas de orden político donde incluyó al sistema educativo.