La insistencia del presidente de la República, Juan Carlos Varela, en aplicar rotaciones en los altos mandos de su gobierno, no solo disipa las posibilidades de oxigenar las instituciones con nuevo personal, sino que también compromete el rendimiento de sus encargados.
Así describieron críticos y exfuncionarios, la respuesta del mandatario a la renuncia del director general del Registro Público, Fernando Alfaro, el cual no se descartó que ocupe un puesto directivo en la Caja de Ahorros.
El presidente Varela indicó que en el caso de Fernando Alfaro, este "será tomado en cuenta para ser parte de directiva" de la institución bancaria.
Ante esto, figuras como el economista Juan Jované repudian las rotaciones, al señalar que este tipo de cambio no favorece la naturaleza del equipo de trabajo del presidente, pues "se está moviendo personal de un lado para el otro".
"Tengo la impresión de que el movimiento se hizo forzado por una renuncia y no pensando en como mejorar, sino tapar un hueco que quedó, y que ya personas empiezan a retirarse del Gobierno por evitar quedarse involucrados en procesos", destacó Jované, al señalar que evidentemente esta administración fracasó.
Por su parte, el exdirector del Registro Público reaccionó diciendo que su renuncia era porque se venció la licencia otorgada por su firma de abogados para ejercer como servidor público.
Este no sería el único caso en el que se justifica la salida de un encargado del Gobierno para pasar a otra posición.
A inicios de enero pasado, el presidente Varela asignó a María Luisa Romero como nueva ministra de Gobierno, en reemplazo de Milton Henríquez, quien se dedicará a otras labores en el servicio exterior.
Sin embargo, algunos políticos y miembros de la sociedad civil criticaron que las rotaciones en el gabinete no eran lo esperado por la sociedad.
Para el exministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, esta situación representa más que un eufemismo, al tratar de disfrazar el pobre desempeño de las autoridades.
"Si no dieron bola hasta aquí, menos luego de rotados", afirmó el exministro de Seguridad.
Algunos de estos cambios se han producido, tras detectarse malos manejos en la administración, como ocurrió en el Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA), donde se produjo la primera renuncia de este tipo, por parte de Edwin Cárdenas, involucrado en supuestos actos de corrupción.
A su vez, en el Ministerio de Seguridad, en el que Alexis Bethancourt reemplazó a Rodolfo Aguilera, en mayo del 2016.
Antes de anunciar cambios profundos en su administración, el presidente Juan Carlos Varela optó por realizar rotación en la composición de su gabinete y direcciones de Gobierno.
A seis meses de cumplirse el tercer año de gestión, siguen sonando nombres para ejercer otros cargos dentro de la administración pública. Junto al exministro de Gobierno, Milton Henríquez, el de Obras Públicas, Ramón Arosemena; la de Educación, Marcela Paredes; el de Economía, Dulcidio De La Guardia y el de Trabajo, Luis Ernesto Carles, son mencionados para rotar.