El secretario del Metro, Roberto Roy, negó ayer que el consorcio TMB, Ayesa, Inelectra, al que se le adjudicó la gerencia del metro de Panamá, haya mentido cuando reportó proyectos que no se han ejecutados en España y obras que no se han construido con tuneladoras.
Según Roy, este consorcio venezolano-español presentó “proyectos de más” que no fueron tomados en cuenta por la comisión evaluadora, que estuvo integrada por varios funcionarios. “Ciertamente no creo que estén mintiendo, lo que pasa es que han puesto proyectos de más”, expresó.
Sus declaraciones se dan luego que la empresa Ferrocarriles de la Junta de Andalucía, que forma parte del consorcio ganador, confirmara a Panamá Américaque no había ejecutado obras como las líneas 2 y 4 del metro de Sevilla y la línea 3 del metro de Málaga, a pesar que fueron incluidas en la propuesta de TMB, Ayesa, Inelectra.
Roy consideró que el consorcio no tenía necesidad de reportar los proyectos antes mencionados, debido a que “ni siquiera los necesitaban”.
Errores. El secretario del Metro sostuvo que la empresa TYPSA, que interpuso una acción de reclamo, también incluyó en los formularios de su oferta original, “por error”, referencias de obras de túneles subterráneos que no se hicieron con tuneladoras.
Asimismo, dijo que TYPSA añadió otros que se habían ejecutado fuera del período solicitado de 10 años en el pliego de cargos y otros que no correspondían a metros, sino a especialidades hidráulicas y de carreteras, distintas a las solicitadas.
Manifestó que la comisión hizo observaciones sobre longitudes de túneles que estaban equivocadas a los oferentes participantes, pero que al final fueron subsanados.
Puntuación. En el informe de la comisión evaluadora se observa que se le otorgó al consorcio ganador la mayor puntuación económica y técnica, aunque obtuvo cero puntuación cuando se le evaluó para determinar si eran expertos en estructuras civiles, vías férreas, comunicación ferroviaria y sistemas de protección.
Además, si tenían experiencia en sistemas de protección contra incendios, especialistas de seguridad y salud ocupacional, en gestión de calidad de proyecto, así como en ingeniería de costos.
Los requisitos anteriores, dijo Agustín Arias, miembro de la comisión evaluadora, aunque eran importantes, no se podían subsanar, por lo que no se le solicitó certificaciones a ninguno de los proponentes.
"El pliego decía que si no podían demostrar la experiencia mínima que se estaba pidiendo, se les otorgaba cero en puntuación", indicó.
Al ser cuestionado del porqué, entonces se adjudicó la concesión al consorcio que había obtenido puntuación de cero en requisitos importantes, Arias señaló que "eso afectó a los tres".
Rechazo. El pasado 23 de noviembre, un día antes de la adjudicación de la obra, la empresa TYPSA, que ocupó el segundo lugar, interpuso una acción de reclamo en la que denunciaba que el consorcio ganador presuntamente "falseó" información.
Sin embargo, la Dirección de Fiscalización de Selección de Contratista de Contrataciones Públicas no la admitió.
El director de Fiscalización, Orlando De León Montenegro, dijo que "ni siquiera se llegó a examinar" la acción de reclamo, porque la Secretaría "estaba en disposición de adjudicar".
Ante esta situación, Roy aseguró que la Secretaría “esperó el tiempo exigido por la ley y emitió resolución de adjudicación de la licitación, ya que todos los posibles aspectos quedaron adecuada y rigurosamente analizados”.