Orlando Araúz Adames, de 55 años, salvó la vida milagrosamente al escapar de las llamas que consumieron el camión que conducía, el que se volcó repentinamente en la entrada del puente Quebrada Las Viejas, en El Higo, distrito de San Carlos.
Araúz sólo sufrió lesiones leves y había recorrido 50 metros en su huida de las llamas cuando el vehículo se incendio y estalló.
El vehículo articulado con placa 770634 y matrícula de remolque 733656 quedó atravesado en las dos vías que conducen hacia el interior del país, derramando los 1,500 galones de gasolina y siete mil de diesel que transportaba hacía la ciudad de David, Chiriquí.
Sólo hierro quemado y retorcido quedó sobre la vía, logrando restablecerse el flujo vehículo a las 10:15 de la mañana. Por razones de seguridad los dos carriles de la carretera hacia la ciudad capital habían sido cerrados.
En cuatro días este es el segundo accidente de este tipo. Las causas se investigan, aunque se presume que fue causado por un animal en soltura.
"El general Vallarino convocó una reunión de sus oficiales el día 16 en la comandancia. Todos los oficiales destacados en la ciudad de Panamá y sus alrededores asistieron. En la reunión Vallarino exigió que todos sus oficiales entendieran que él ejercía el mando de la Guardia Nacional y que su órdenes debían ser cumplidas. Dijo además que, en el futuro, ningún oficial de la Guardia Nacional debía mezclarse en la situación política. Cualquier oficial que desobedeciera esta orden sería sancionado de inmediato y con dureza".
El texto, dejando entrever que la CIA obtuvo la información de primera mano, continúa: "Vallarino concluyó la reunión, diciendo que si algún oficial estaba en desacuerdo que renunciara de inmediato a la Guardia Nacional. Ninguno de los oficiales indicaron desacuerdo alguno con las declaraciones de Vallarino.
"La noche del 16 Vallarino reiteró la información aquí adelantada y expresó su intención de notificarla el 17 de mayo a los comandantes de todas las zonas de que debían mantener una total imparcialidad. Dijo que no permitiría que la Guardia Nacional fuera usada para obtener ventajas políticas por ningún partido".
Esa misma mañana "Vallarino y los hermanos Eleta se reunieron con algunos líderes del Partido Republicano para tratar de negociar un acuerdo. Los Eleta reconocieron que Arnulfo Arias había ganado la elección por un margen considerable y dijeron que estaban preparados para aceptar la derrota de Samudio por radio y televisión si les concedían inmunidad a ellos y a sus intereses comerciales", continúa el documento.
"La Guardia Nacional garantizaría tal acuerdo. También se acuerda que Vallarino abandonaría el poder si su sucesor es nombrado de las filas de la Guardia Nacional y si no se permite ninguna interferencia con la jerarquía de la Guardia Nacional. Los perdedores [de estas gestiones] serían Samudio, Joaquín Franco y sus colaboradores, razón demás para que éstos prefirieran un golpe de Estado, si fuera necesario. No se sabe si Arnulfo Arias aceptaría este acuerdo así que dependerá de los republicanos y de los otros líderes disidentes de convencerlo".
El informe sostiene que el general Vallarino "paulatinamente está aislando a los grupos que más decididamente apoyan a Samudio dentro de la Guardia Nacional mientras que el grupillo de Torrijos trata de forzar a la Guardia Nacional de mantenerse fiel a Samudio."