Si existe algo en la ciudad que aún recuerda los viajes a las antiguas bases y sitios de los militares norteamericanos es la ruta de buses del corregimiento de Ancón, ubicada entre el Palacio Legislativo y parte de la Plaza 5 de Mayo.
Después de perder más del 50 por ciento de sus pasajeros por el cierre de las bases militares norteamericanas, la Cooperativa de Servicios de Autobuses del Corregimiento de Ancón (COOPSACA) se juega su futuro económico con una nueva inversión millonaria para prestar el servicio de traslado de pasajeros a la Gran Terminal de Albrook.
El presidente de la COOPSACA, Bolívar Ortega, reveló que por una inversión de B/.2.4 millones han duplicado su flota de autobuses a 48 unidades para cumplir con las tres nuevas concesiones de rutas que le otorgó la Autoridad Nacional del Transporte con la finalidad de transportar pasajeros a la Gran Terminal desde diversos puntos de la ciudad.
Actualmente la organización tiene la concesión de seis rutas que son: Gamboa, Howard, Paraíso, Clayton, Amador y Albrook. Tiene otras que ya no explota por el cierre de las bases.
Ortega indicó que comenzaron a explotar la ruta desde la 5 de Mayo( piquera de COOPSACA) hasta la Gran Terminal. El pasaje para esta ruta es de 0.15 centésimos en los buses normales y 0.25 centésimos en los buses de lujos, que cuentan con aire acondicionado.
Adelantó que también tienen derecho a explotar dos nuevas rutas transversales desde la ciudad hasta la Gran Terminal.
La primera ruta de color rosada parte de la Terminal Nacional y recorrerá El Dorado, la Urbanización Industrial, Transístmica ( detrás de TVN), tomará la calle del Paical, luego a la Juan Pablo II y volverá a la Gran Terminal.
La otra ruta de color verde, partirá de la Terminal Nacional toma la Tumba Muerto hasta llegar a la Manuel E. Batista para doblar en la Iglesia del Carmen ( Vía España), sigue por la Calle 34, avenida Cuba en la Clínica Pediátrica del Marañón y posteriormente toma la 5 de mayo hasta regresar a la Terminal Nacional del Transporte.
El presidente de COOPSACA manifestó que hasta el momento ellos son los concesionarios de las rutas en el corregimiento de Ancón y las nuevas rutas les fueron otorgadas en base a su buen ejemplo como organización transportista donde nadie es dueño de cupos.
Explicó que COOPSACA no se opone a que las otras rutas de buses transporten pasajeros a la Terminal Nacional, pero sí exigen que estas cumplan con las mismas condiciones que ellos ofrecen para una igualdad de condiciones.
Ortega destacó que su cooperativa tiene todas sus unidades aseguradas contra daños a terceros, además todos sus pasajeros están asegurados y registran una baja tasa de accidentes e infracciones al reglamento de tránsito.
La fuente indicó que COOPSACA también paga todas las prestaciones sociales a sus empleados y conductores, incluyendo seguro social, décimo tercer mes y bonificaciones.
Destacó que la organización ofrece un servicio diferente al de otras rutas en la ciudad de Panamá ya que tratan de cumplir los horarios de salida, saliendo de la terminal con la cantidad de pasajeros que se encuentren dentro del bus.
Aseguró que ellos solicitan al gobierno que cualquiera otra ruta que quiera entrar a competir con ellos cumpla con todas estas condiciones para que haya una igualdad de condiciones.
Señaló que ellos estarían en desventaja ante una ruta de buses como los "Diablos Rojos", que tienen una flota vieja, no pagan seguro social ni muchos menos daños a terceros en accidentes de tránsito.
No obstante, el directivo no descartó que en cualquier momento el gobierno decida cambiar las reglas del juego porque en el transporte hay muchos intereses ocultos.
Tras el desmantelamiento de las bases militares, la cooperativa de transporte vio reducida en más del 50 por ciento sus ingresos debido a que sus principales usuarios eran los trabajadores de los sectores de Clayton, Rodman, Howard, Curundu y Amador.
Precisó que durante el funcionamiento de las bases militares la cooperativa recaudaba hasta 7 mil balboas diarios y ahora sólo llegan a recoger unos 3,500 balboas por día.
Apuntó que con las nuevas rutas otorgadas y la inversión realizada intenta recobrar parte de la pérdida que vienen enfrentando desde la retirada de las bases militares.
El presidente de COOPSACA señaló que ellos actualmente tienen una tarifa por debajo del que tienen derecho a cobrar por resolución de 1980 , expedida por la Oficina de Regulación de Precios.
Precisó que para Albrook ellos tienen derecho a cobrar 0.30 centésimos por pasajeros y sin embargo, cobran una tarifa de 0.25 para los buses de lujos y 0.15 para los normales.
La cooperativa cobra 0.65 centésimos para Gamboa y 0.80 en el bus de lujo. Para Howard cobran 0.40 y 0.50 en el de lujo. Hacia Paraíso el pasaje tiene un costo de 0.35., a Clayton 0.35 y para Amador 0.30.
Ortega explicó que por la salida de las bases militares los buses de la cooperativa no realizan viajes frecuentes a sectores como Cárdenas, la Boca, Los Ríos, Amador, Clayton, Rodman, Howard y otros.
Destacó que sólo realizan un solo viaje hacia esos lugares en las mañanas para llevar a los trabajadores y personal que aún están en esos sectores.
Indicó que los obreros de esos lugares deben llegar temprano a la terminal porque la cooperativa no puede poner un bus para transportar dos obreros .
El dirigente apuntó que con la apertura del Ciudad del Saber en Clayton y el desarrollo de Albrook esperan que aumente la cantidad de pasajeros hacia las áreas revertidas.
La dirigencia de la organización considera que el futuro de la piquera en la 5 de Mayo es incierto porque conocen que serán reubicados, pero no saben hacia qué lugar.
Ortega manifestó que existe un proyecto para extender la peatonal hasta Calidonia y un puente vehicular en la 5 de Mayo que obligaría a la piquera de SACA a salir del lugar donde han estado durante los últimos siete años.
Indicó que aún no tienen nada definido sobre el nuevo lugar donde serán trasladados porque tienen que conversar con la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI) que es la dueña de los terrenos que actualmente ocupan.
El dirigente señaló que el lugar donde actualmente opera la piquera es un obstáculo para cumplir con los horarios de salida de los buses porque encuentran mucho retraso debido a que el área de es mucho congestionamiento de vehículos.
Otra queja formulada por los usuarios de esta piquera son los piedreros y orates que pernoctan, durmiendo en las bancas y ocasionando malos olores en el establecimiento.
Según Ortega, ellos han enviado infinidades de cartas al Alcalde del distrito solicitándole ayuda para recoger a los piedreros, pero éste les ha comunicado que no tiene presupuesto para esta tarea.
Destacó que ellos no pueden hacer mucho con ese problema porque no pueden golpear y maltratar a los piedreros, que afean la terminal de SACA.
SACA trata de mantener la calidad del servicio que ofrecían a los trabajadores y residentes de las antiguas bases militares norteamericanas. Sus usuarios ahora son otros panameños que también exigen un buen servicio.