El reverendo Rafael Siu cuestionó a los padres de familia que "están dejando perder a la juventud", ya que cada vez aumenta la estadística de muerte por violencia.
Manifestó que la agresividad que están reflejando los jóvenes, es producto de la desintegración familiar y la violencia intrafamiliar.
"No podemos mantenernos secuestrados por una minoría" de jóvenes violentos, aseguró el sacerdote, quien plantea que "lamentablemente el resto de la comunidad se está dejando arrastrar por ese pequeño grupo", algunos provenientes de La 24 de Diciembre.
Manifestó el presbítero en el semanario Panorama Católico, que es una problemática social, que debe preocupar a todos y no sólo a la Iglesia.
Resaltó que la Iglesia católica tiene un trabajo concreto con los jóvenes en la Pastoral Juvenil, pero que se requiere de más guías espirituales, el apoyo de los padres de familia y la comunidad en general.
"Hay que atraer a los muchachos que necesitan vivir la experiencia de tener un encuentro con Cristo", precisó.