El arzobispo de Panamá, José Dimas Cedeño, hizo un llamado a los obispos y sacerdotes para que sean fieles a su vocación y denuncien cualquier “pecado o flaqueza” que cometan y no se conviertan en cómplices de estas debilidades.
El mensaje de Monseñor Cedeño se dio durante la Misa Crismal, que reunió a las máximas autoridades de la Iglesia católica para consagrar los santos óleos y renovar la promesa sacerdotal.
Los señalamientos del Arzobispo hacen alusión a los escándalos que han estremecido a la Iglesia en el mundo, donde sacerdotes se han visto involucrados en casos de pederastia.
“Nuestra vocación es un regalo de Dios, una obra de su gracia y misericordia, quien pone nuestras manos en beneficio del pueblo”, recordó Cedeño.
El jerarca de la Iglesia les planteó a los sacerdotes tener presente que el “mundo nos está mirando, quizás algunos con malicia y tal vez con mala voluntad”.
“Ya no podemos fallar, no puede haber flaquezas y no podemos pretender ocultar nuestros pecados”, recalcó.
Para Dimas Cedeño, hay muchos sacerdotes que han sufrido por una mala comprensión de “un cariño tal vez mal manifestado”.
“Los obispos seremos los primeros en denunciar cuando hay crisis, cuando hay delitos de este tipo, porque debemos dejar claro al mundo que jamás seremos cómplices de estos pecados”, advirtió.
El Arzobispo consagró ayer los santos óleos, que son instrumentos de la gracia y recuerdan la continúa acción de Cristo a través de los sacerdotes en beneficio del pueblo.
La Misa Crismal, que celebra el Arzobispo los Jueves Santo en la Catedral, con todos los presbíteros de la diócesis, es una de las principales manifestaciones de su plenitud sacerdotal y signo de la unión estrecha de los miembros del clero con él.
En una procesión solemne, los óleos son llevados en tres ánforas preciosas y son presentados al Arzobispo para su consagración.
A través del óleo de los enfermos se remedian las dolencias del alma y cuerpo de los enfermos; el óleo de los catecúmenos representa el vigor y la fuerza divina del Espíritu Santo que es colocado en los bautizados.
El Santo Crisma es un óleo perfumado que representa el Espíritu Santo. Es utilizado en los bautizos, confirmaciones, ordenación de los diáconos, sacerdotes y obispos.
Los óleos consagrados en cada diócesis en la Misa Crismal son distribuidos, posteriormente, a las parroquias de su jurisdicción.
Italia
En tanto, informes de prensa internacional destacan que el Papa Benedicto XVI realizó en Roma la liturgia del Jueves Santo con una misa en la catedral de San Pedro, en la que bendijo los tradicionales óleos sagrados y no se refirió al escándalo de la Iglesia católica en Irlanda y Alemania. Días atrás, el Papa pidió perdón por los escándalos de curas pederastas de Irlanda.