La Sala de Hemodiálisis del Hospital Rafael Estévez de Aguadulce se ha convertido en una luz de vida para 96 pacientes procedentes de las provincias de Veraguas, Herrera y Coclé.
Los pacientes se realizan tratamientos de hemodiálisis tres veces por semana en turnos conformados por grupos de quince enfermos.
Edgar Delgado, médico nefrólogo encargado de la sala de Hemodiálisis, señaló que la capacidad de la sala es de 90 pacientes y, actualmente, se atienden seis pacientes más.
Por ello, se están utilizando las máquinas de repuesto, que es un riesgo utilizarlas, ya que si se daña unos tres pacientes se quedarían sin atención.
“Debido a esta situación, se está construyendo una segunda sala de hemodiálisis que contará con doce nuevas máquinas de tratamiento, las que podrán ser utilizadas por 70 pacientes más. Esta sala estará lista aproximadamente dentro de dos meses”, indico Delgado.
Antonio Garrido, es uno de los pacientes con insuficiencia renal que viaja desde Antón hasta Penonomé, luego espera el bus de la CSS que los traslada hasta el Hospital Rafael Estévez donde reciben el tratamiento los días lunes, miércoles y viernes en sesiones de cuatro horas.
Gastos.
Comentó que él gasta 18 dólares por semana, esto se considera un gasto alto para una familia que no recibe un ingreso económico.
“Esta es una enfermedad con la que hay que aprender a vivir, porque una vez que te la detectan comienza los tratamientos, por lo que debes tener fuerza de voluntad, ya que constantemente tiene que estar expuesto a operaciones, dolores de cabeza y dolores en el cuerpo”, dijo.
“Este es un llamado de auxilio para que las personas se inscriban como donantes de órganos para que cuando fallezcan le brinden una oportunidad de vida a las personas que lo necesitan”, indicó Garrido con voz temblorosa.