La Sala Cuarta de Negocios Generales de la Corte Suprema de Justicia se ha convertido en cuello de botella para los procesos arbitrales en el país.
Guillermo Cochez, del Centro de Conciliación y Arbitraje de Panamá, afirmó que esto ocurre a pesar de la creación del Decreto Ley 5 de 1999, que creó la jurisdicción arbitral y la puso fuera de la justicia ordinaria.
Según Cochez, esta medida se tomó para acelerar los procesos arbitrales, tan demorados antes en el Órgano Judicial.
Prueba de esto -planteó- es la dilatación producida en el trámite del recurso de nulidad presentado contra el arbitraje internacional que condenó al Estado al pago de B/.32.5 millones, por haberle retirado la concesión a un consorcio francés, que tiene cuatro meses de estar en el despacho del magistrado José Troyano.