El magistrado Aníbal Salas prepara su salida como presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para inicios de enero próximo, pero antes intenta acomodar a su personal de confianza en puestos claves, en lugar de ceder las posiciones y partidas financieras a su sucesor, revelaron fuentes oficiales.
El tema ha causado polémica dentro del máximo tribunal de justicia del país, ya que muchos de los movimientos que Salas tiene programado hacer han salido a la luz pública antes de su ejecución.
En los dos años que Salas ocupó la presidencia de la CSJ, utilizó la partida discrecional de este cargo para nombrar a sus allegados.
Ahora intenta designar a estas personas en cargos fijos y posiciones que siguen siendo claves, saltando por encima del escalafón de la institución.
Incluso, el informe extraoficial de los movimientos que tiene previsto hacer Salas antes de su salida como presidente de la Corte incluye aumentos de salarios para sus allegados, afirmaron las fuentes.
Panamá Américaintentó conocer la versión de Salas sobre los nombramientos en cargos fijos de sus allegados, pero el departamento de Relaciones Públicas de la Corte Suprema informó que no habría respuestas al cuestionario enviado hace tres semanas por este medio de comunicación.
Mientras tanto, a lo interno de la Corte sigue circulando el detalle de la planilla de trabajadores que busca mantener Salas después de enero de 2012.
Maruquel Arosemena Velasco, actual asesora del presidente Salas y quien gana 5 mil 500 dólares mensuales, será probablemente ubicada como directora administrativa del sistema penal acusatorio en Azuero (Herrera y Los Santos). Aunque este último cargo solo implica, según el presupuesto oficial, un sueldo de 2 mil 500 dólares por mes.
La información que recorre la Corte sostiene que Salas está buscando la partida para subir el salario de este cargo que ocuparía Arosemena.
En tanto, Joyce Mayorga, directora interina de Recursos Humanos y una de las personas más influyentes sobre Salas, con 2 mil 800 dólares de salario mensual, regresaría a su posición original como jefa de Relaciones Laborales.
Amelia Montenegro abandonaría la jefatura interina de Relaciones Laborales para ubicarse en la Secretaría Técnica de Modernización, con un cargo de “especialista”, aunque no se precisa de qué. En menos de dos años, Montenegro tuvo un aumento de salario de 800 dólares a 2 mil 200 dólares mensuales.
Nilsa Velasco, prima hermana, tanto de Maruquel Arosemena como de Joyce Mayorga, ya abandonó el cargo de secretaria del despacho del magistrado Salas para laborar en la Unidad de Defensa de la Víctima. Su estipendio mensual se duplicó de 900 a mil 800 dólares.
La lista de los trabajadores de confianza que intenta mantener Salas continúa. Luis Cole, quien fungía como asesor financiero de Salas, fue trasladado como “asistente” a la Secretaría Administrativa del Órgano Judicial. Cole ganaba, mediante un contrato por servicios profesionales 2 mil dólares por mes, con el nuevo cargo, el salario bajó a mil 500 dólares, pero a cambio de un nombramiento permanente.
María Victoria González, todavía directora del Centro de Estudios y Documentación Judicial (Cendoj), retornará a su posición original como jefa de la imprenta del Órgano Judicial. Durante la gestión de Salas, González recibió un aumento de salario de mil 500 dólares a 3 mil 500 dólares mensuales.
También Joel Farrugia, quien aún se desempeña como jefe de Diseño Gráfico dentro de la planilla temporal de Salas, será enviado a la imprenta del Órgano Judicial como ayudante de González.
Ilka Mendieta, actual secretaria privada de Maruquel Arosemena, regresará a la Escuela Judicial en una posición administrativa con un salario de casi 900 dólares.
A la lista de Salas también se suman Yadira Araúz que tienen un salario de mil 140 dólares, y Leyza Álvarez con mil 200 dólares mensuales.