PARA acudientes y padres de familia es una opción económica. Para quienes ejercen la actividad es un negocio que año tras año pierde su atractivo, lo que acreditan a la falta de rentabilidad, a profesores y casas editoras.
Se trata de la venta de libros, novelas y textos escolares de segunda, tercera y hasta cuarta mano que se realiza en la popular bajada de "Salsipuedes", y que cada inicio del periodo escolar, vive un auge, aunque con menos afluencia que antes.
Al menos eso comentó al Panamá América Hilario Moreno, quien se dedica a la actividad desde hace unos 10 años y quien invierte anualmente una cantidad importante para abastecerse de los libros de textos que los propios padres de familia llevan al lugar para recuperar algo de lo gastado.
Los problemas en el negocio no son nuevos, detalló Moreno. Surgieron desde que las casas editoras, especialmente las extranjeras, han decidido cambiar constantemente las ediciones de los libros y son esas las que están exigiendo los profesores.
"Entonces, nosotros nos tenemos que quedar con el libro o venderlo a un precio inferior, aunque sea para recortar figuritas", se quejó.
Aprovechó para formular un llamado a los profesores para que sean conscientes con los padres de familia.
Otra situación atenta contra el sustento de Moreno y sus colegas. La han denominado "competencia desleal".
Se trata de "personas ajenas" que se ubican a la entrada de Salsipuedes, y acaparan a los padres de familia cuando van a vender un libro. A éstos últimos les compran la mercancía a precios bajos y luego los ofrecen a los vendedores tradicionales a un costo elevado obteniendo ganancias de la operación.
Pese a los problemas que enfrenta el negocio, todos los años no falta quien acuda a Salsipuedes, sabiendo que encontrará la posibilidad de ahorrarse unos dólares.
En el sitio, caracterizado por la estrechez y el constante deambular de las personas, hay unos 20 puestos de buhonerías que venden literatura de segunda mano.
En algunos encontramos varios compradores que con lista en mano buscaban ahorrarse unos cuantos dólares.
Uno de ellos, el señor Carlos, relató que tiene dos hijas en el Instituto Justo Arosmena, por lo que acude a Sasipuedes cada año a buscar libros, diccionarios y novelas de segunda, ahorrándose hasta cuatro dólares, en libros que cuestan 10 o menos.
Para Moreno, la compra y venta tiene años de darse, pero para que "nadie pierda", el buhonero debe conocer los precios de los libros de primera, pues algunos padres piden mucho olvidando que "se trata de un libro usado".
Salsipuedes sigue siendo una opción para ahorrar
En medio de la estrechez y con lista en mano, los compradores aún buscan ahorrarse unos dólares.