Panamá, un país que para este año cuenta con un presupuesto de 690.5 millones para Salud, se enfrenta a la cruda realidad de que en sus zonas indígenas y rurales cada día mueren más niños por hambre y por falta de atención médica.
Lo que ocurre en la comunidad de Bale de Ñurum, en Veraguas, es sólo una muestra del problema que en el mundo parece no tener freno si no se invierte más en prevención que en atención.
Rufina Venado, vocera de la comunidad de Ñurum, se lamenta por el fallecimiento de al menos ocho menores, por causas que según ella se podían prevenir.
Venado señala que "la muerte de los infantes es producto de la mala atención y la pésima calidad del sistema de salud que se aplica en estas zonas apartadas".
"Somos seres humanos, que necesitamos igual atención como si estuviéramos ubicados en las áreas urbanas", recalcó.
Rosario Turner, ministra de Salud, expresó que la estrategia es mantener personal médico fijo en el área de Bale de Ñurúm y alrededor de 60 funcionarios más que tienen que recorrer las comunidades a donde no ha llegado la atención aún, por ser de difícil acceso.
Reconoció que se podría declarar una alerta de salud, pero sólo para la comarca Ngöbe Buglé, mas no así para todo el país. Por ello se está haciendo una investigación epidemiológica y una investigación de campo para determinar las causas del padecimiento.
En el Hospital Luis Chicho Fábrega se ha habilitado un espacio físico exclusivamente para recibir a los pacientes que provienen de la comarca Ggöbe Buglé, mantenerlos de una forma aislada para que reciban todo el tratamiento requerido, hasta tanto se tenga un diagnóstico preciso.
Los pacientes atendidos por el nosocomio están en condiciones estables, recibiendo la terapia de antibióticos como oxigenoterapia que requieren algunos de los afectados para su recuperación.
El hospital materno infantil, José Domingo de Obaldía, ha recibido durante esta semana varios niños procedentes de la comarca Ngöbe Buglé, con cuadros similares a los de los infantes que han fallecido trayecto a otros hospitales. Se trata de problemas respiratorios, bronquitis crónica, vómito y diarrea que durante este periodo han sufrido en su mayoría lactantes que proceden de áreas apartadas, ubicadas en la Comarca Ngöbe Buglé.
Salud estudia alerta sanitaria en comarca
Una comitiva encabezada por la ministra de Salud visitó algunas comunidades donde se registraron las muertes.