El MINSA elaboró un plan de contingencia ante el posible impacto que las alteraciones climáticas sobre la salud.
Se monitorearon las condiciones de los acueductos rurales y se hizo un diagnóstico de la vulnerabilidad de los servicios de salud, en términos de la capacidad de almacenamiento de agua y disposición segura de desechos.
El desequilibrio causado por el Fenómeno del Niño llevará a las autoridades a iniciar esta vigilancia sanitaria en la primera semana del mes de enero que se aproxima, cuando se acentúe el evento natural, el cual se espera que dure cuatro meses.
Para los especialistas en meteorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica S.A (ETESA), el Fenómeno del Niño que se inició ya, será más débil que el ocurrido a finales de la década del noventa e inicios del año 2000.
La meteoróloga Berta Olmedo de Quezada, de Hidrometeorología de ETESA, informó que existe un 60% de probabilidad de que la temperatura alcance valores por encima de lo normal, con un aumento de 1.2 grados centígrados (C).
Quezada ha señalado que este fenómeno del calentamiento anormal de las aguas del pacífico tropical, que provoca el Fenómeno del Niño, con un cambio en la circulación atmosférica y oceánica, trastoca el clima a nivel mundial y podría ocasionar para el caso de Panamá una sequía.
Durante el 2004 se ha registrado un déficit en las precipitaciones pluviales para la costa pacífica tropical, mientras que para las costas de Sudamérica hay excesos de lluvias.
Para este año los modelos en nuestro país pronostican que estamos ante un fenómeno de intensidad "débil".
Se espera entonces que para los meses de enero y febrero del 2005 se alcance la etapa de maduración del evento del Niño, donde se van a sentir sus máximos efectos, aunque no van a ser muy fuertes, debido a los factores externos que modulan el evento natural, y uno de ellos es la fase opuesta.
Por lo pronto, se pronostica una temporada seca deficitaria con valores de lluvia que van a estar por debajo de lo normal. Los expertos esperan que en el área de la región de Azuero los niveles de lluvia no alcancen los 10 milímetros de precipitaciones, lo que es considerado muy poco, por lo que se acentuaría la temporada seca donde se ubica parte del Arco Seco. Sin embargo, para Bocas del Toro se pronostica después del mes de marzo más lluvias de lo normal.
Hasta el día 15 de diciembre el análisis de ETESA señaló un déficit de precipitación en el área de Azuero y David en la provincia de Chiriquí, mientras que en Bocas del Toro las lluvias se encontraban hasta ese momento por arriba de lo normal.
Dependiendo de cómo cierre la temporada lluviosa, así mismo serán los efectos sobre la temporada seca; si ésta se acentúa, no dejará que los ríos tengan suficiente reserva de agua para las actividades en las áreas afectadas como Azuero, David, Antón, Santiago y la ciudad de Panamá.
La administradora de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), Ligia Castro de Doens, expresó que en el Arco Seco de Panamá se registrará un déficit de agua para el consumo humano, para la producción agrícola y la industrial.
Castro informó que el MINSA e IDAAN trabajarán conjuntamente en acciones que garanticen el abastecimiento del líquido.
Entre 1997-1998, aproximadamente el 70% de los pastos se vio afectado por la sequía, se registraron pérdidas directas en el sector agropecuario por más de B/. 16.4 millones, hubo falta de agua para riego, ganadería y consumo humano.
Se registraron temperaturas ambientales promedio de 1° a 2° C por encima de los promedios históricos y se registró un récord en la ciudad de Santiago, de 39.4° C.