En el territorio nacional las otras regiones identificadas como "áreas de inundación" son las siguientes: Tonosí, en la provincia de Los Santos; las viviendas cercanas al río Zaratí, en Coclé; Soná, en Veraguas y los sectores de Los Cuatro Altos y Sabanitas en Colón.
La provincia de Herrera no confronta graves problemas de inundaciones durante la estación lluviosa, a no ser problemas de alcantarillados en áreas urbanas de Chitré. En la provincia de Panamá, los corregimientos de Parque Lefevre, Juan Díaz, 24 de Diciembre y Tocumen, son los más afectados por el desbordamiento de los ríos cuando llueve fuerte.
Según el director general del Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), Arturo Alvarado, en algunos de estos corregimientos el peligro ha disminuido toda vez que el año pasado funcionarios del Ministerio de Obras Públicas canalizaron los ríos Cabra y Tocumen, razón por la que no se dieron inundaciones severas.
"Los panameños deben tomar conciencia de que no hay que tirar basura a los ríos, ya que el país tiene un fenómeno igual a Nicaragua, consistente en que las aguas rebotan cuando la marea está alta y eso provoca la gran cantidad de inundaciones", manifestó Alvarado a El Panamá América.
Sobre las personas que viven en las barriadas al final del río Zaratí, en Coclé, Alvarado dijo que fueron trasladadas a terrenos que se les otorgaron, pero posteriormente se dieron a la tarea de venderlos y regresar al área en riesgo "para que cada vez que se sale el río de su cauce uno tenga que darles colchones y todo lo demás".
A juicio del director del SINAPROC, esa actitud es una gran irresponsabilidad que las autoridades de esa provincia permiten. En lo concerniente a Colón, Alvarado explicó que el problema es que las bombas de desagüe de la ciudad sufrieron desperfectos el año pasado, mientras que las inundaciones en Los Cuatro Altos y Sabanitas, en gran parte se deben a que las quebradas que desalojan las aguas siempre están obstruidas por colchones, refrigeradoras y todo tipo de artefactos.
Al igual que las inundaciones, los deslizamientos de tierra causados principalmente por las lluvias, tienen como área de riesgo el distrito de San Miguelito.
El problema tiene su origen desde la fundación no planificada de esta comunidad donde se construyó sin controles, lo que en la actualidad es difícil de controlar o trasladar a tantas personas a lugares más seguros.
El SINAPROC solicitó a la Universidad de Panamá (UP) que hiciera una evaluación del área de Los Andes, donde existen algunas montañas que mucha gente quiere poblar.
El estudio de suelo fue hecho por el Instituto de Geociencias de la UP, y la Corte Suprema de Justicia acaba de ordenar que nadie más puede construir viviendas en las áreas de riesgo especificadas en la investigación.
"Eso es un avance muy importante en lo que es la prevención de accidentes debido a los deslizamientos", expresó Alvarado, al informar que la entidad a su cargo tiene la tarea de hacer los mapas de riesgo sobre zonas de inundación, deslizamientos, sísmicas o de otra naturaleza (volcánica), lo que es importante hasta para atraer inversiones al país.
La elaboración de los mapas incluye la realización de encuestas en todo el país y cuenta con respaldo internacional. A esto se suma el Plan de Emergencia Nacional que antes no existía y que según Alvarado, se ha venido estructurando en cada provincia mediante simulacros, estimándose su terminación en Panamá en noviembre próximo.
Este plan cuya capacitación dura dos meses y que ya ha terminado en las provincias de Bocas del Toro, Chiriquí, Veraguas y Coclé, incluye adiestramiento en los centros escolares y reuniones con todos los directores de las entidades públicas.
El próximo 20 de mayo se empezará la capacitación para el plan en Herrera y Los Santos, para luego pasar a Colón, Darién y por último, Panamá. "La Cumbre de Presidentes de Guatemala de 1999, ordena a los países terminar su Plan de Emergencia Nacional, y en ese sentido Panamá va a la vanguardia de todo esto, y no solamente en lo teórico, sino en lo práctico", dijo Alvarado.
Explicó que al final, en cada provincia, todos los recursos (autos y lanchas) del Estado estarán a disposición de un Centro de Operaciones para las emergencias que contará con equipos de radioaficionados y teléfonos satelitales en caso de que se caigan las comunicaciones y se tenga que pedir ayuda internacional.
Actualmente SINAPROC, que tiene su sede en Howard, cuenta con un grupo Delta de reacción conformado por treinta personas, entre las que se encuentran psicólogos, especialistas en evaluación y daños, manejos de suministros, ingenieros estructurales, doctores, socorristas y perros de rescate.

