Siendo el segundo precedente en el país donde se condena un acto de racismo contra un panameño, el Banco Universal deberá pagar $1,000 por el acto discriminatorio en contra de Camilo Barnett.
El 30 julio, Barnett pasó el trago más amargo cuando se le negó la entrada a la sucursal del banco en avenida Perú por cubrir su dreads con un turbante, justo cuando procedía a retirar $78.00 que restaban en una cuenta de ahorro que dicha entidad bancaria lo había motivado a abrir en 2013, como parte de una promoción que realizaron en la multinacional Dell, donde él labora.
Ante dicho acto, el afectado, miembro de la Comunidad Rastafari de Panamá, y a pesar de que en agosto Sergio Altamiranda, gerente del Banco Universal, lo llamara para ofrecerle disculpas, terminó presentando el 1 de septiembre una denuncia contra la entidad ante la corregiduría de Calidonia, la cual terminó aplicándole la multa más elevada dentro de la Ley N.° 16 de abril de 2002, que dicta medidas para evitar la discriminación.
En 2012 se multó con la misma cantidad al restaurante El Prado, en Vía Argentina, por discriminación contra el estudiante de derecho Enrique Ernesto Williams.