La presidenta Mireya Moscoso sancionó la ley mediante la cual se establecen sanciones hasta de 20 años de prisión para quienes incurran en actos de terrorismo, apoyen o financien estas actividades.
La propuesta, que fue presentada el pasado mes de junio ante el pleno de la Asamblea Legislativa por el viceministro de Gobierno, Alejandro Pérez, también es parte de las recomendaciones hechas por el Grupo de Acción Financiera (GAFI) a las naciones que forman parte de este organismo.
Por medio de esta ley, se adiciona al Código Penal el Capítulo IV, denominado Terrorismo.
Esta ley fue sancionada por la presidenta de la República desde el pasado 2 de julio, pero no fue promulgada en la Gaceta Oficial hasta el 7 de este mismo mes.
Las sanciones que contempla la ley serán igual de severas para quienes intencionalmente financien, subvencionen, oculten o transfieran dinero o bienes para ser utilizados en actos de terrorismo, aunque éstos no se lleguen a consumar.
Mientras que para los que intencionalmente promuevan o auxilien las actividades que ejecutan personas o grupos organizados para efectuar actos de terrorismo, aunque no intervengan en la realización de éstos, se le aplicarán de ocho a diez años de prisión.
A quien oculte, albergue, hospede o reclute personas vinculadas a la ejecución de cualquiera de estos actos serán penados de ocho a diez años de prisión.
La aclaración de Flores continúa de la siguiente manera:
La Junta de Control Juegos hizo un gran esfuerzo por dotar al país de una reglamentación cibernética moderna, seria, estricta y con todas las regulaciones y controles para evitar así el uso ilícito en estas actividades. Dicho reglamento incluye la investigación exhaustiva del Consejo Nacional de Seguridad, de toda la directiva, oficiales y ejecutivos de las compañías solicitantes. Serán tal vez éstas las expectativas que no agradan a BetOn Sports como indicó el Sr. Carruther?.
Nosotros nos reunimos con el Sr. Gary Kaplan director de BetOn Sports el día 11 de Febrero de 2003. Ya era de nuestro conocimiento la “lluvia de denuncias” que aparecieron para esos mismos tiempos en el periódico La Nación de Costa Rica sobre la compañía BetOn Sports, Millenium, Nasa, Best Line Sports y demás.
Señores del Panamá América, ni por el 10 %, ni por el 20 %, ni por el 100%, realizaríamos negocios con gente con una credibilidad tan dudosa como la de estos señores. No, en éste caso los únicos que negociaron la veracidad de esa credibilidad fueron el Sr. Geneteau, la Srta. Miranda y El Panamá América.
Quisiera aclarar que en su momento le expresamos al Sr. Kaplan que a nosotros no nos interesaba hacer negocios con el. Pensábamos en ese momento, y aún pensamos, que lo mejor para nuestro negocio es comenzar con operadores serios y no deseábamos atraer a personas y compañías con tantos problemas, porque le harían un daño irreparable a nuestro nombre y reputación y por consiguiente al nombre de nuestro país.
Para el record, la empresa Internacional Cybergamming de Panamá ha obtenido una concesión del estado panameño para la explotación de juegos cibernéticos o casinos por internet. ICG es una empresa privada con fines de lucro que busca establecer una nueva industria en Panamá, talvez de una magnitud de la que hoy existe en Costa Rica empleando mas de 6,000 personas bien pagadas y podemos anunciar que el mes de Agosto estarán abriendo sus puertas dos empresas contratando ya casi a 400 personas. Estas oportunidades que estamos brindando son el principio de lo promete ser una fuente de empleo para nuestra juventud, la utilización de grandes espacios de bienes raíces , de nuestras comunicaciones, de profesionales de informática, en fin bienestar y riqueza para nuestro país.
Señores de El Panamá América, lo que ustedes han anunciado como “escándalo” en realidad son molestias de personas con reputaciones no muy claras, que no pudieron entrar tan fácilmente a nuestro país a hacer de las suyas, como lo vienen haciendo en otros países. La “lluvia de denuncias” resulta que son chorros de manguera porque provienen de una sola fuente con confuso pasado, las cuales ustedes han preferido darle mayor prominencia de que la que se merece. Al final, al parecer es la palabra de aquellos, contra la mía. Bueno señores yo soy un empresario reconocido en el país, opero grandes empresas con una trayectoria intachable y con el deseo de caminar esta patria con mi frente en alto y legarles a mis hijos un nombre por el cual se sientan orgullosos. Señores yo he estado, estoy y estaré siempre aquí para responder a éstos ataques mal intencionados vengan de donde vengan.