Diez muertos, seis heridos y diez desaparecidos dejaron una masacre en los combates que libran guerrilleros izquierdistas y paramilitares de ultraderecha en las localidades colombianas de Riosucio y Juradó (noroeste), fronterizas con Panamá, informaron este jueves las autoridades.
El secretario de gobierno del departamento de Chocó, Iginio Mosquera, dijo a la privada cadena de noticias Radionet que cinco habitantes de Juradó murieron, seis resultaron heridos y diez más se encuentran desaparecidos, como consecuencia de los fuertes combates que desde tempranas horas del jueves libran guerrilleros de las FARC y comandos paramilitares.
Cerca de un centenar de personas se han tenido que refugiar en la vecina población de Bahía Solano para ponerse a salvo del fuego cruzado entre los rebeldes y los pistoleros derechistas, dijeron fuentes de la alcaldía de Juradó. Según Mos, los combates entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) y las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) se desarrollan a sólo cuatro kilómetros del centro urbano de Juradó.
El funcionario denunció, asimismo, que cinco personas fueron masacradas el miércoles en un paraje rural de Riosucio por un escuadrón armado no identificado. Las víctimas pertenecían a la llamada "comunidad de paz Clavelinos", un asentamiento humano, que, apoyado por entidades no gubernamentales nacionales y extranjeras, ha declarado su neutralidad en el conflicto armado, agregó. Mosquera reiteró denuncias de las Fuerzas Militares colombianas de que Juradó y otros municipios de Chocó, fronterizas con Panamá, son empleadas por la guerrilla, los paramilitares y los delincuentes comunes como puente para traficar drogas, armas y dólares falsos desde y hacia Centroamérica.
Asimismo, denunció que las autoridades colombianas no están presentes en esas localidades y que ello ha facilitado el accionar violento de grupos armados como las FARC, que este aûo asesinaron al comandante de la policía de la también fronteriza población de Sapzurro, tras destruir el cuartel y el puesto de salud.
Las AUC de extrema derecha libran una "guerra a muerte" en diversas regiones del país con los rebeldes de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional (ELN, guevarista).
Esa lucha incluye atentados contra campesinos y otros civiles no combatientes, que cada banda percibe como "auxiliador" del adversario.