Es inminente el aumento del pan en Panamá, toda vez que ya las harineras nacionales han tenido que comprar a los precios vigentes en el mercado internacional.
Informes procedentes de la ciudad de Winnipeg, en Canadá, y de Neuquén, Argentina, dan cuenta de los efectos que ha producido el incremento hasta de un 50 por ciento del precio del trigo en los últimos dos meses, debido a que los granjeros de este rubro en Norteamérica, Australia y Europa están obteniendo bajos rendimientos este año y con una cosecha de baja calidad de gran parte del grano cosechado.
Este alza de precios se transmite hacia abajo, a los molineros, panaderos y consumidores, que están a punto de ser impactados con incrementos de todo lo que sea hecho de harina, desde el pan hasta las pastas.
"El costo es demasiado para que los procesadores lo asuman", dijo Gordon Price del "Canadian Wheat Board", al considerar que en algún momento ese incremento de precio tiene que ser transmitido.
Susan Belanger, de "Pasta and More", en Winnipeg, cuya tienda vende productos alimenticios como fetucine, ravioli y pan, manifestó que los consumidores estarán viendo aumentos en los precios inmediatamente.
Belanger informó que recibió recientemente una carta de Robin Hood Foods, un procesador de harina, diciéndole que los precios aumentarán en un 35 %. Los precios se espera que permanezcan altos por un año al menos, y no bajarán hasta que los agricultores tengan una buena cosecha otra vez.
En la ciudad argentina de Neuquén, el pan aumentó porque los panaderos se están quedando sin margen de ganancia, declaró el miembro de la Cámara de Panaderos de la región, Alejandro Troncoso.
El nuevo incremento que ya rige es de 20% en el precio del pan, debido al aumento del precio de la bolsa de harina, razón por la que los panaderos agremiados decidieron trasladar el aumento a los consumidores para poder mantener los costos de producción.