Serias rivalidades por el control del mercado del combustible se mantienen entre distribuidores y petroleras, al punto que los dueños de estaciones de gasolina han advertido medidas de presión enérgicas de ser necesario para evitar ser desplazados por los empresarios mayoristas.
Una fuente de las petroleras reveló a El Panamá América que se han sostenido conversaciones con los distribuidores y la Dirección de Hidrocarburos, con el fin de lograr un acuerdo en el tema de precio del combustible.
Sin embargo, dijo que no se ha podido llegar a un consenso por las diferencias entre ambos sectores al negociar los subsidios que les proporcionan las empresas petroleras.
Según voceros de la Asociación de Distribuidores de Gasolina (ADIGAS), han recibido amenazas de las petroleras de eliminarles el subsidio como medida represiva para aceptar los precios que establezcan en sus estaciones de combustible y generalizar el costo del producto al consumidor.
Agregó que existe una competencia desleal por parte de las petroleras que están ejerciendo los cargos de importadores del producto venta y comercialización, desplazando a los pequeños dueños de estaciones de combustible.
Días atrás el presidente de ADIGAS, Antonio Botello, denunció a las petroleras querer controlar el mercado del combustible y que esto representará para los próximos meses un incremento significativo de llegar a poseer gran parte de los establecimientos de venta.
"Parece que tenemos que cerrar las calles o lanzar el combustible a las calles como medida de protesta como hacen los polleros y paperos; prenderle fuego para que el Ejecutivo nos atienda", dijo en aquella ocasión.
Consideró que a los consumidores se les engaña con las constantes variantes en el precio de combustible, pues esta fluctuación depende del manejo que le dan las petroleras a las concesionarias, que deben regirse a los precios que establecen las estaciones de combustible que pertenecen a las grandes petroleras para poder competir.
El subsidio que reciben las estaciones es de 8 y 10 centavos, por lo que exigió al Gobierno que intervenga en las diferencias para evitar hechos lamentables cuando sean desplazados.
"Las petroleras quieren extinguir a las distribuidoras para ellos controlar el mercado, compitiendo con deslealtad, haciendo la función de petroleras, distribuidoras y comercializadoras", expresó.
Denunció que los precios para el consumidor no depende de la voluntad de las distribuidoras, ya que las petroleras manejan a su criterio los costos y establecen el margen de ganancia que tendrán en determinada exportación.