LA escena era desgarradora. Familiares y amigos de la estudiante Katherine Rodríguez lloraban su repentina muerte.
La joven que estudiaba el V año del Colegio José Dolores Moscote, resultó muerta en un confuso hecho ocurrido en la casa de su novio, ubicada en La Cordillera de Tocumen.
"Nos las mataron, nos las mataron", gritaba desesperada la hermana de Katherine.
La estudiante fue encontrada sentada en un sillón con un tiro en la boca, ocasionado con una escopeta 12.
Vecinos del lugar aseguran, que minutos antes de los hechos, la joven se encontraba junto a unas compañeras escuchando música en una residencia ubicada a pocos metros de donde ocurrió el hecho.
Ella estaba con nosotros escuchando música, explicó un amigo de la menor, de repente se levantó y dijo que bajaría a la residencia de quien se cree era su novio.
Agregó que este joven llamado Enrique Marín, de 19 años, escapó de la escena del hecho después de que se escuchara la detonación, donde no se ubicó la escopeta. Marín fue retenido al regresar a su casa y argumentó que se trata de un caso de suicidio.
Sin embargo, sus declaraciones sobre lo ocurrido han sido contradictorias y no coinciden con los elementos encontrados en el lugar, dijo una fuente investigadora.
La madre de Marín entregó la escopeta de cañón recortado, sin permiso y con serie limada.
Se apaga la vida de joven
Se conoció que en la escena del hecho de sangre se ubicaron pruebas positivas de embarazo.