El escogimiento de una nueva presidenta provincial en la provincia de Herrera avivó ayer la crisis que se mantiene en el Partido MOLIRENA, al quedar enfrentados dos bandos liderados por el vicepresidente de la República, Arturo Vallarino, y el presidente nacional del colectivo político, Jesús Rosas.
En medio de acusaciones de que ayer se dieron nombramientos de convencionales en puestos públicos y que hubo irregularidades en el listado de los que votaron, se escogió como presidenta provincial de Herrera a Yessenia González.
Arturo Vallarino señaló como una de las irregularidades que en la secretaría general no había constancia de la convocatoria de los convencionales, y que este llamado lo debe hacer el presidente provincial, lo que tampoco se cumplió.
Agregó el secretario general del partido que lo que se hizo fue enviarle una nota al ex legislador Héctor Crespo, quien fue presidente provincial, cuando todos en el MOLIRENA saben que lleva varios meses desempeñando un cargo en el exterior.
Al hablar de vicios y violaciones a los estatutos del partido, Vallarino no descartó que se impugne la elección de ayer, al no permitirse al presidente provincial, Bernabé Hernández, dirigir el acto.
Señaló además que a los observadores del Tribunal Electoral se les puso a verificar las credenciales, cuando éstos no pueden desempeñar un papel beligerante en actos políticos.
Indicó que al no hacerse la convocatoria en forma legal, eso va a crear un conflicto a lo interno del partido, el que va a tener que convocar al directorio nacional para tomar una decisión sobre la directiva.
Afirmó además que la lista del Tribunal Electoral tenía errores manifiestos porque algunos convencionales no aparecían en ella.
En tanto, Bernabé Hernández, el presidente provincial del partido y quien fuera elegido el pasado 10 de noviembre, manifestó que las votaciones de ayer son una manifestación de la "tiranía" de Jesús Rosas, quien demostró que "todo lo lleva a cabo como si fuera un vaquero".
El "depuesto" presidente provincial agregó que Rosas llevó a Chitré, funcionarios de alta jerarquía (ministros del MOLIRENA) e incluso ayer se nombró a algunos convencionales con el objetivo de "coaccionarlos" para que votaran a favor de una "nómina improvisada".
Sobre las irregularidades con el listado, afirmó que incluso algunos convencionales que renunciaron al partido en noviembre de 1999 aparecían inscritos y votaron ayer.
Destacó que la votación se realizó a puerta cerrada y que los accesos estaban custodiados por personal de seguridad, por lo que su grupo no pudo entrar.
Por su parte, Yessenia González, desde ayer nueva presidenta provincial, defendió la legalidad del acto y señaló que los convencionales votaron con libertad y sin imposiciones.
En tanto Jesús Rosas, presidente nacional del partido que tiene como emblema un gallo, indicó que se trató de un acto democrático que tuvo como actores a convencionales nacionales que por mandato estatutario se convirtieron en convencionales provinciales para elegir los órganos de dirigencia en la provincia.
Rosas admitió que en el partido hay diferencias, pero explicó que ello es aceptable en política.
"La diferencia de opiniones hay que respetarla", agregó.
El presidente nacional del MOLIRENA negó que la presencia de su hermana y ministra de Educación Doris de Mata y el ministro de Vivienda, Miguel Cárdenas, en Chitré, haya tenido como objetivo presionar a los convencionales, pues ellos no participaron en el evento.
Señaló que los ministros participaron en un encuentro independiente que forma parte de las intenciones del partido de llevar a las autoridades nacionales a las cabecera de provincia para que expliquen a las bases cómo está trabajando el gobierno y cómo se hace frente a los problemas nacionales.
El MOLIRENA es el principal aliado del gobernante Partido Arnulfista.