El poder económico se impuso sobre el interés general de los panameños, luego que el pleno de la Asamblea Legislativa decidiera devolver a primer debate el proyecto de ley por medio del cual se abría la posibilidad de que se instalaran nuevas hidroeléctricas en el país.
Esa fue la conclusión del legislador Freidi Torres, uno de los proponentes del proyecto de ley, quien señaló que es una lástima que esta iniciativa se haya caído porque no se define una política energética que permita que en un futuro se construyan nuevas hidroeléctricas en el país que en el futuro permitiría un costo de energía más barata.
Torres indicó que la caída del proyecto de ley limita la posibilidad de que inversionistas interesados en aprovechar la fuerza hídrica del país adopten la decisión de invertir en la construcción de hidroeléctricas.
El legislador reconoció que esta propuesta era muy técnica y quizás muchos de sus colegas no lo entendieron, lo que provocó confusiones y dudas. El documento ya tenía tres semanas de estar en discusión en el pleno pero lamentablemente no fue entendido y definitivamente quienes pierden son todos los panameños.
Explicó que al morir este proyecto al cabo de un año entrarán al mercado nuevos agentes generadores, pero con la salvedad que serán generadores térmicos que en nada contribuye a reducir la tarifa energética.
A pesar de que el país cuenta con cientos de fuentes hídricas para desarrollar proyectos, como está actualmente la legislación no permite incentivos para los inversionistas interesados en construir generadores hidro.
Afirmó que la consecuencia de no definir la política energética del país, es que "que los panameños seguiremos pagando una luz eléctrica más cara", porque en actualmente el 51% de la generación de energía es de fuentes térmicas, mientras que el 49% proviene de fuentes hídricas.
Con el caudal que tiene Panamá la relación debiera ser de un 30% de generación térmica y un 70% de generación hidroeléctrica, lo que provocaría la reducción de la tarifa. En el sector Pacífico hay 117 ríos aptos para construir hidroeléctricas y en el atlántico hay mucho más, destacó en forma resignada el legislador Torres.