Aida Oliver Vigil, delegada de UNICEF-Panamá, afirmó que el seguimiento que se ha dado al cumplimiento de las metas a favor de la infancia en este país muestra los avances considerables en ese sentido.
Destaca la delegada que Panamá se encuentra entre los países latinoamericanos con las mejores posibilidades de cumplir sus promesas a la niñez.
Entre los avances que en términos generales se han dado en el cumplimiento de las 27 metas de la Cumbre Mundial en Favor de la Infancia de 1990, Oliver señala que se aumentó la cobertura de las seis inmunizaciones (difteria pertusis, tétanos, sarampión, tuberculosis y polio) en niños menores de un año al 85% y se eliminó por completo el tétano neonatal. La cobertura de vacunación entre mujeres embarazadas se estima en un 80%, lo que se considera un buen indicador.
La representante de UNICEF en el país también menciona la reducción de las muertes por sarampión en un 90% de los casos, la erradicación de la poliomielitis se redujo en un 20%, la prevalecida desnutrición, se aumentó la cantidad de niños y niñas que terminan la primaria y se redujo la repetición en los primeros grados.
Vigil también se refirió a la reducción de la mortalidad materna y la yodación universal de la sal. Explicó que Panamá yoda toda la sal para el consumo humano y el 95% tiene los niveles adecuados requeridos por la OMS.
Señala Oliver que "Panamá es uno de los países bandera en cuanto a la alianza que se ha mantenido en América Latina y mucho de ello se debe al ser el país que cuenta con uno de los grupos de comunicadores sociales más sensibles ante los temas de la niñez".
Sin embargo, afirma que esto no quiere decir que no existen las famosas brechas que son muy significativas, por lo tanto sólo se podrán reducir luego de que alcanzadas, se logre mantenerlas.
Añade que "hasta el año 2000 tenemos la oportunidad de crear el último empuje para lograr alguna de las metas más difíciles de cumplir".
El logro de las 27 metas establecidas en 1990 en la Cumbre Mundial en Favor de la Infancia junto al esfuerzo que cada gobierno preste en beneficio del cumplimiento de las mismas, traerá consigo el alcance de otros proyectos para el desarrollo socioeconómico del país.
La Cumbre Mundial en Favor de la Infancia de 1990 estableció grandes desafíos y metas para todos los gobiernos y sociedades del mundo en el campo del bienestar de la niñez.
Con este propósito, 71 jefes de gobiernos se comprometieron a alcanzar 27 metas específicas para la salud y el desarrollo de la niñez en el año 2,000.
Estas metas ya han sido respaldadas por 149 países, paso vital en el reordenamiento de las prioridades nacionales para que los niños y niñas puedan recibir una "primera opción" en la asignación de los recursos disponibles.
La elaboración de planes y programas nacionales a favor de la niñez han sido la clave para el logro en el avance del cumplimiento de estas metas.
Con el fin evaluar el avance obtenido en función al cumplimiento de las metas para el 2000, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los gobiernos, determinaron un conjunto de 18 metas prioritarias para la infancia, basadas en las 27 suscritas en la Cumbre Mundial en Favor de la Infancia.
De acuerdo con Per Engebak, Director Regional de la UNICEF para América Latina y el Caribe, el seguimiento al cumplimiento de las metas a nivel de todos los países signatarios de la cumbre, se logró mediante un mecanismo interministerial, en el que se pudo intercambiar experiencias de una forma horizontal.
Señala Engebak que este mecanismo interministerial fue creado en 1994 y desde entonces analiza las acciones que se habían hecho en favor de la infancia.
Sin embargo, a pesar de contar con este mecanismo evaluador, las disparidades persisten de forma notable en las diferentes regiones.
En la última reunión interministerial realizada en Lima, Perú, en noviembre de 1998, se comprobó el cumplimiento de por lo menos 18 de las 27 metas establecidas en la Cumbre.
El análisis individual de las metas reveló la reducción de la tasa de mortalidad infantil a un 44%, un aumento de un 23 % en la vacunación, la erradicación de la poliomielitis en 1994, disminución de 95% en las muertes por sarampión, la eliminación del tétano neonatal.
También se certificó la eliminación de las enfermedades por carencia de yodo en varios países, la fortificación de la harina con hierro, el aumento en el ingreso de menores a la escuela primaria en un 90%, la reducción de la tasa de mortalidad materna, aunque aún falta mucho por hacer en esa área.
El análisis igualmente señala que la tasa neta de matrícula primaria alcanza 87% para niños y niñas, y que más del 60% de los países de la región han terminado el proceso de adecuación legislativa de acuerdo con la Convención.
No obstante, también hay retos que forman parte de una agenda inconclusa de la cumbre, como es que aproximadamente 500 mil niños menores de 5 años mueren en la región, principalmente por causas previsibles, la deficiencia de vitamina A afecta a más de 14 millones de niños y niñas, 25 mil mujeres mueren cada año en la región debido a complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto, casi el 60% de los habitantes rurales están privados de servicios de agua potable y saneamiento.
Anualmente dejan de registrarse más de un millón de niños y niñas en la región, situación que debe corregirse.
Entre los problemas emergentes destacan que en varios países, la violencia se ha convertido en la principal causa de muerte de los niños y adolescentes entre los 5 y 14 años, en las Américas mueren anualmente 85,000 niños y niñas debido a la violencia intrafamiliar.
Otro de los detalles es que cada año nacen 2.5 millones niños de madres adolescentes, hay alrededor de 20 millones de niños y niñas trabajadoras en América Latina y el Caribe, hay aproximadamente 1.6 millones de personas con VIH/SIDA en América Latina y el Caribe y más de 26,000 de ellas son niños menores de 18 años.