Gaudiano señaló que en muchos lugares de Estados Unidos está restringido su uso porque se comprobó que aumentan el riesgo de sufrir cáncer de la piel.
Al respecto, el jefe de dermatología del Hospital Santo Tomás (HST), Reynaldo Arosemena, indicó que estas máquinas bronceadoras han provocado en otros países el incremento de cáncer de piel en las zonas genitales.
Esto se debe a que muchas personas se meten desnudas a estos artefactos, lo que provoca que las partes íntimas, que por lo general están cubiertas, reciban descargas más de lo normal.
Gaudiano y Arosemena coinciden en que las pinturas que provocan un color dorado en la piel son la forma más segura de lucir un bronceado.
Gaudiano indicó que la acumulación de los rayos artificiales en conjunto con los irradiados por el sol debilitan la piel, lo que aumenta la posibilidad de desarrollar este tipo de cáncer.
Manifestó que han notado en los últimos años el aumento de casos de cáncer de piel en jóvenes, porque son los que mayor tiempo se exponen al sol por las actividades deportivas.
Las máquinas bronecadoras surgieron luego que se demostrara los efectos nocivos de los rayos ultavioleta, convirtiéndose en una moda por el color canela que ocasionaban en la piel.
Sin embargo, luego de estudios se determinó que las máquinas artificiales son tan dañinas como el sol.
En una investigación realizada por la Revista Consumer de España, sus técnicos determinaron que los filtros de estas máquinas eliminan las radiaciones ultravioletas de tipo B, las que más perjudican a la piel, y sólo dejan pasar las de tipo A, responsables del bronceado.
Estos rayos conocidos como UVA no son tan inocuos porque afectan a las fibras elásticas de la piel y su acumulación produce envejecimiento a largo plazo y lesiones precancerosas.
Según el Registro Nacional de Cáncer de Panamá, entre 1995 y el 2000 se registraron 2,470 casos de cáncer de piel en todo el país.
De este total 1,888 se dieron en hombres y 1,273 en mujeres.
Al menos cuatro centros de estética en Panamá tienen estos equipos y las sesiones pueden durar entre 5 y los 25 minutos.