A pocos días de ser extraditado a Estados Unidos, el presunto narcotraficante Fernando Requena logró evadirse de sus custodios, dos unidades de la Policía Técnica Judicial (PTJ), al momento que pasaba un control médico en el Hospital Santo Tomás.
Requena, oriundo de Belice, es requerido por la Interpol acusado de asociación ilícita y tráfico ilegal de cocaína y se escapó de los agentes de la PTJ ayudado por el ciudadano panameño Julio César Espinosa.
Momentos de tensión vivieron ayer los pacientes y personal médico del nosocomio, cuando Espinosa, portando un arma calibre 9 mm se lanzó contra el custodio intentando desarmarlo, sin embargo, éste logró forcejear con su agresor produciéndose tres detonaciones, y una de las balas hirió en el pie derecho al detective Rodolfo Alzamora.
Relata un testigo que Fernando Requena, ayudado por un tercer sujeto, aprovechó que el detective Alzamora y su agresor seguían luchando, para escapar a pesar de que se encontraba esposado, pero sin grilletes, lo que pudo haber evitado el escape.
Informes extraoficiales revelan que Requena escapó en un auto Mazda 323 color negro que le aguardaba en la entrada de la sala de Radiología, por lo que las autoridades de la PTJ presumen la existencia de fuga de información y un plan de escape con ruta preelaborado que le permitió al capo salir de las instalaciones.
El prófugo se mantenía en tratamiento médico, evaluado por Cardiología y Radiología, por lo que había sido citado para atención clínica ayer y posteriormente sería atendido el 30 de enero por el neurocirujano.
Requena fue detenido por las autoridades de Interpol Panamá el pasado 6 de diciembre, cuando llegó al Aeropuerto Internacional de Tocumen en un vuelo de tránsito procedente de Bogotá, Colombia.
El requerido por la justicia internacional se mantenía a órdenes de la Cancillería en espera del trámite para su extradición y custodiado en el sistema transitorio de cárcel de la PTJ.