Desde este miércoles 28 de octubre, los despachos de los nueve magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) estarán bajo la lupa de los auditores forenses del Órgano Judicial.
Este ha sido el primer paso realizado por el presidente encargado de la CSJ, Harry Mitchell, ante los fuertes cuestionamientos de compra de votos y mora judicial en el despacho de los magistrados de la Corte.
En la nota —que fue enviada a la directora de auditoría judicial, Ginette Díaz, por el magistrado Mitchell— este solicitó que sea su oficina la primera en ser sometida a este auditoría.
Este martes, el magistrado Abel Zamorado también ordenó una auditoría, tras asumir la oficina del separado magistrado Alejandro Mocada Luna. Estos hechos dejan en relieve la ruptura del supuesto pacto de no agresión entre diputados y magistrados de la Corte.