Los restaurantes de comida rápida vuelven a ser las víctimas de los delincuentes, en esta ocasión sujetos haciéndose pasar por clientes entraron al KFC de la Tumba Muerto y se llevaron más de 3 mil 500 dólares.
Dentro del local los delincuentes sacaron sus armas y le robaron a los clientes y dependientes del restaurante, escapando bordo de un vehículo.
Por este caso no hay detenciones, pero las autoridades esperan el análisis de las cámaras de vigilancia dentro del restaurante.