Las fuertes lluvias que se registraron recientemente en las Tierras Altas de la provincia de Chiriquí dejaron afectaciones, sobre todo, en el distrito de Boquete con las crecidas de las quebradas Grande y San Agustín que se salieron de su cauce.
Un total de 56 residencias fueron afectadas, cuando el agua entró en algunas casas, en otras los deslizamientos de tierra cayeron sobre las residencias y provocaron severos daños.
Estas lluvias dejaron afectaciones a más de 280 personas, donde hubo familias que casi lo pierden todo y les revivió el temor del pasado 22 de noviembre de 2008, cuando la crecida del río Caldera dejó serios daños en el distrito.
Las lluvias siguen cayendo en Boquete y los residentes se mantienen a la expectativa de cualquier amenaza de la madre naturaleza a pesar de que las condiciones más severas ya pasaron, aseguraron los moradores del lugar.
El Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), se mantiene haciendo los monitoreos de los afluentes en Boquete en conjunto con las autoridades locales para brindar la seguridad a la ciudadanía en el momento en que se requiera.