Un grupo de personas residentes en la barriada Nome, en el distrito de Penonomé, estuvieron a punto de linchar a los obreros que trabajaban en horas de la noche de ayer en la instalación de una antena de telefonía.
Fue necesaria la intervención de la Policía Nacional, ya que los pobladores estaban enojados, porque este proyecto no les fue consultado y además se lleva a cabo a pocos metros de sus casas.
Lesvia de Villarreal, dueña del lote donde se instala la antena, informó que cuentan con los permisos que exige la ley y por ello los obreros estaban instalando los primeros hierros. Denunció que fueron agredidos por la comunidad.