Miles de pies de madera se pierden cada año. Los constantes decomisos y la lentitud de los procesos provocan que al final se pierdan una materia prima que puede ser utilizada para las escuelas.
En diferentes partes de la provincia de Chiriquí, hay madera decomisada a la intemperie, como en la sede de la ANAM, donde hay madera de diferentes clases de árboles bajo sol y agua esperando los procesos administrativos y de investigación de la Fiscalía Ambiental.
Jorge Piti, miembro de la Fundación para el Desarrollo Integral de Panamá (FUNDICCEP), explicó que en un decomiso si la persona es inocente pierde todo el producto y si es culpable, tampoco se puede aprovechar.