Los moradores de Panamá Viejo se quejan de la ruta N°3 que en las mañanas están repletos, y cuando pasa uno vacío resulta que no para porque está destinado para un viaje especial.
De acuerdo con Judith Muñoz, los dueños de buses adquieren compromisos para viajes especiales y se olvidan de los que necesitan el servicio público. Al principio la comunidad estaba contenta con la ruta, pero ahora no, porque los transportistas están prefiriendo los contratos especiales.