Nación

¡Se quema el rancho!

Descuido humano es la principal causa de los incendios que se multiplican a finales de año en la ciudad.


QUE se disparen nuevos conatos de incendios en diferentes puntos de la ciudad es probable al acercarse el mes de diciembre.
El año pasado se doblaron a 24 casos en comparación al mes de noviembre, donde sólo ocurrieron 12 siniestros. Pero sabemos ¿cuáles han sido las áreas más vulnerables y por qué razones se ha demorado en dar una respuesta?
Martín Manchore, secretario de la Oficina de Seguridad del Cuerpo de Bomberos de Panamá (CBP), aseguró que la mayor cantidad de incendios ocurrieron en unidades habitacionales de tipo residencial, teniendo como causa fundamental el descuido humano.
"Las estadísticas nos indican que los incendios se han originado en un 87% dentro de las casas, y esto nos indica que debemos reforzar la prevención en la familia -advirtió Manchore-. Tenemos que ser más exigentes en el cumplimiento de las normas de seguridad que nos lleva a revisar los electrodomésticos y otras fuentes de calor encendidas".
Principalmente los conatos de incendio fueron producidos por sobrecarga o desperfectos del sistema eléctrico.
En otras ocasiones por dejar las velas alumbrando cerca de las cortinas o sobre bases de madera; y, finalmente, por haber activado la estufa o la válvula de gas abierta.
Tras el descuido, los siniestros pueden ocurrir en cualquier momento. Sin embargo, en zonas como Curundú y las ubicadas en el Casco Antiguo de la ciudad, son donde más casos se han visto involucrados los camisas rojas por irresponsabilidad de las personas.
Gran parte de los sucesos obedecieron a las condiciones en que se encontraban o se encuentran estos inmuebles de madera o piedra, los cuales son sumamente antiguos y, en muchos casos, sucumben rápido al contacto del fuego.
Así tenemos que los incendios ocurridos en Curundú, por ejemplo, han dejado a por lo menos 150 personas damnificadas y cuantiosas pérdidas materiales.
Así fue que para el año 2003, la mayoría de los conatos se contabilizaron en casas condenadas por las propias instituciones de vivienda o de seguridad en áreas aledañas a este corregimiento.
Por otra parte, también se ha detectado una nueva variable asociada a casos de incendios y que no son anexadas a las estadísticas porque pasan a ser cifras de entidades judiciales.
El motivo para que ocurra esta clase de sucesos o incendios dolosos no están vinculadas a causas internas de las viviendas, sino a personas que, por venganza o ira, asumen una posición que afecta la seguridad y los bienes de terceros.
No obstante, el mayor de la Guardia Permamente del CBP, Roberto Pinzón, opinó que esta institución de seguridad se encuentra preparada para asumir cualquier contingencia.
Pero reconoció que los factores como falta de agua y los espacios habilitados para acudir a la llamada de emergencia, dificultan la efectividad del trabajo de extinción.
Como muestra, un botón. En zonas como el Casco Viejo, donde los vehículos se estacionan a doble vía, es una verdadera odisea para los carros cisterna o de plataforma abrirse paso para atender una urgencia.
Así como en Punta Paitilla, donde se guarda un automóvil en un estacionamiento y se tienen cuatro afuera, siguen siendo un dolor de cabeza sin aspirina para el CBP.
Además, la antigüedad con que opera el sistema de acueductos en la ciudad influye en gran medida para que se demore en apagar un siniestro.
"Nosotros consideramos que el acueducto de la ciudad tiene demasiada costra (residuos), el cual reduce el diámetro de la tubería y con ella, la presión del vital líquido al momento de combatir el incendio", precisó Pinzón.
Casos como el incendio sucedido en el Centro de Distribución Platina, entre la Avenida Nacional y la Frangipani, patentó pérdidas por el orden de 13 millones de balboas, en vista de que el CBP se tardó más de cuatro horas en controlar el siniestro. También el ocurrido en una barraca de Curundú donde solo pudo controlarse para que no afectara a otras viviendas.
Para aquella ocasión, en el caso del incendio industrial, los camisas rojas les faltó mayor equipo para penetrar al depósito del almacén de más de 6 mil metros cuadrados, con gran cantidad de gas refrigerante y butano envuelto entre las llamas, que afectaron (con el humo) a los cientos de residentes de Cabo Verde.
En este sentido, el mayor Pinzón está consciente que la institución requiere de un mayor presupuesto para adecuarse a la realidad que se han venido produciendo en los últimos años, entre ellos, el crecimiento que ha tenido la ciudad ha sido impresionante.
La Guardia Permanente del CBP consta de 265 unidades para combatir los incendios las 24 horas del día.
El CBP requiere de un presupuesto adecuado a la realidad, en vista de que está operando con el de hace cinco años atrás.
Los equipos que requiere esta institución son tanques de oxígeno, carros cisterna y mayor personal.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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