Hace dos meses, personal del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (IDAAN) culminó la primera etapa de conexión de las tuberías en el sector.
Herminia Rodríguez, quien tiene seis años de vivir en el área, contó a Panamá América que gracias a la conexión de agua potable, ahora ella y su familia no tienen que comprar el agua a 0.25 centavos a los carros que pasaban vendiéndola por las casas.
Pero, no todos los moradores fueron beneficiados con la conexión, tal como señalaron.
Aida González, es una de las moradoras que todavía vive como "el gorgojo", pues dijo que así se siente.
Ella, por tener su casa en un punto alto de Tierra Prometida, no puede ver salir el agua de las tuberías de su residencia.
Según González, los propios funcionarios del IDAAN explicaron que en algunos puntos se ha puesto difícil, pues por la altura, el agua no llega con la fuerza debida.
Quibián Panay, representante del corregimiento de Alcalde Díaz-Las Cumbres, indicó que falta poco para que se terminen de colocar las tuberías.
Expresó que el siguiente paso para que todo el mundo cuente con agua, es colocar una estación de bombeo, para que no exista ese problema.
Isla Martínez admite que nunca había contado con agua potable, pero que en un principio, cuando empezó a vivir en el lugar, podían sacar el vital líquido de un pozo, con eso cocinaban y realizaban sus necesidades básicas.
"Cuando el número de pobladores de Tierra Prometida aumentó, ya no se pudo utilizar más el pozo porque llegó a contaminarse", comentó.
Según Martínez, desde entonces a los moradores no les ha quedaba otra alternativa que comprar a diario el agua a 0.25 centavos el tanque.
Explica Isla que el único alivio era cuando llovía porque les daba chance para recoger el agua para cocinar y para las principales necesidades del hogar.
Según una fuente del IDAAN, de la misma forma como algunos residentes roban el servicio de electricidad, existen algunos moradores de Tierra Prometida que hurtan agua.
Quibián Panay, corregidor de Alcalde Díaz-Las Cumbres, agregó que por tratarse de una comunidad que ha invadido terrenos privados, los moradores carecen de varios servicios indispensables.