Los secuestradores de los cinco jóvenes de descendencia china nunca tuvieron la intención de entregárselos con vida a sus familiares, reveló en su indagatoria Alcibiades Méndez, el asesino confeso.
El supuesto homicida expresó que, aunque se pagara el dinero del rescate, nunca entregarían a los jóvenes vivos.
Ralató que esta decisión la tomó Fermín Tavares, mejor conocido como “Ángel Bethancourt”, ya que era el autor de estos crímenes y quien tenía un sentimiento de odio hacia las personas de descendencia china.
En sus declaraciones, Méndez aseguró que Tavares fue condenado a prisión en República Dominicana por el delito de secuestro en perjuicio de un ciudadano chino, y por esta razón surgió su odio hacia ellos.
Actualmente, Tavares está prófugo de la justicia y, según información migratoria, salió del país el pasado 14 de septiembre, un día antes de que encontraran los restos de los cinco cuerpos de los jóvenes enterrados debajo de una residencia en el sector de El Trapichito, en La Chorrera.
Por este caso hay cinco personas detenidas: Méndez, su novia, y tres sujetos que estaban colocando las baldosas en la casa de este dominicano.
Los jóvenes Yesenia Lou y Ken Wu fueron secuestrados en octubre y diciembre del 2010, respectivamente.
Mientras que Joel Liu, Samuel Zeng y Georgina Lee Chen fueron privados de su libertad el pasado 7 de septiembre.