Los secuestros express se han convertido en una modalidad constante en nuestro país.
Hace algún tiempo, una alta funcionaria de la Fiscalía Auxiliar pasó el peor momento de su vida.
Ella junto a su hijo se convirtieron en una de las víctimas más de este hecho delictivo.
La funcionaria narró a Panamá América que se encontraba en el cajero del Banco Nacional, ubicado entre Calle 50 y Vía Porras, cuando unos delincuentes le montaron una emboscada.
“Eran varios sujetos que me golpeaban la ventana de mi carro y me pedían que les diera el dinero, porque si no me iban a matar”.
La mujer temerosa les decía que el cajero no le había dado nada, pero ellos insistían en que les diera todo.
Su hijo de 11 años le entregó a los facinerosos su celular con tal de que dejaran a su madre.
“Empecé a hablarles de la palabra de Dios, y el hombre que me encañonaba me escuchó, hasta que se fueron”.
Esa noche perdió su cartera y sus celulares.
La funcionaria inició las investigaciones junto con la División de Robo a Mano Armada de la DIJ y logró ubicar uno de sus celulares.
El teléfono estaba en manos de una subteniente de la Policía Nacional quien adujo que se encontró, el celular cerca a una cartera tirada en Río Abajo.
Lo extraño del caso es que siendo policía nunca reportó a las autoridades el celular encontrado.